Monday, August 25, 2008

Travelling Vertical



There will be blood
Director: Paul Thomas Anderson
Año: 2007


Es cierto que las economías más fuertes del mundo se mantienen de dos negocios: la Guerra y la extracción del petróleo. Que pueden ser considerados como hermanos dentro de la historia moderna, porque la consecuencia de los últimos eventos bélicos no tienen mas excusa que la adquisición del sedimento formado en la corteza terrestre desde hace miles de años.
Seria torpe de mi parte hacer cuentas y poner fechas y nombres de los países más ricos de esa fuente orgánica, pero no me saldría del tema ya que la película que reseño hoy, nos acerca hacia muchos de los procesos o quizá el camino universal sobre como un país se apodera de lo que no le pertenece, visto a través de la historia de un personaje: Daniel Plainview.

Después de ver There will be blood hay una lista de contenidos de los que vale la pena hablar; desde quien es el director hasta el cinismo del guion. Como un comienzo, la película cuenta la vida de un hombre dedicado a la empresa de explotar el petróleo. Negocio que conoce y del que sabe que quien tenga control será dueño del mundo. Un hijo prodigo de una nación dedicada a cultivar héroes egocéntricos, megalómanos y de actitud dictadora.

Ambientada en el inicio del siglo XIX, durante la fiebre por el consumo y explotación del mineral que serviría para impulsar los medios de transportes. En un país que busca de cualquier manera monopolizar la industria del petróleo. Daniel Plainview es un hombre entregado a su trabajo de explotación y venta de petróleo, quien junto a su hijo y un grupo de trabajadores de confianza, inicia su propia empresa. Una noche es visitado por un joven granjero que le indica un yacimiento mucho más grande de lo que Plainview se imagina. Plainview y su hijo viajan al lugar y compran la tierra con el objetivo de maximizar su imperio.

En un filme que a medida que avanza nos demuestra el lado oscuro de los personajes que buscan poder a través del dinero, sus relaciones motivadas por la avaricia mas que por el afecto y una bibliografía ficticia sobre la construcción de un monopolio.
Película que no deja dudas de que Paul Thomas Anderson es un intelectual del cine norteamericano. Capaz de construir universos paralelos y dotado para hacer cine como pocos. Solo por citar un ejemplo: los planos panorámicos en There will be blood rivalizan con los de The Sacriface (Tarkovsky, 1986) y eso solamente como manejo de la cámara; la música, el guion, el arte, ustedes lo descubrirán.

Thursday, August 21, 2008

plainsong-the cure



"I think it's dark and it looks like rain"
you said
"and the wind is blowing like it's the end of the world"
you said
"and it's so cold
it's like the cold if you were dead"
and then you smiled
for a second

"I think I'm old and I'm feeling pain"
you said
"and it's all running out like it's the end of the world"
you said
"and it's so cold it's like the cold if you were dead"
and then you smiled
for a second

sometimes you make me feel
like I'm living at the edge of the world
like I'm living at the edge of the world
"it's just the way I smile"
you said

Thursday, August 14, 2008

Travelling Vertical




12 monos
Director: Terry Gilliam
Año: 1995


Se dice que la historia de 12 monos tiene lugar en el pasado del cine. Aproximadamente 58 años nace y se expande un estilo de hacer cine en Francia, llamado Nouvelle vague. Forma de cine basada en contenidos simples, pero al hacer la traducción al séptimo arte; la vida común, la rutina, los dramas típicos de las personas son manifestados en un rango sutil y así no considerárseles exagerados y ficticios, y lo suficiente desprejuiciados sin caer en lo surrealista. La jettée (1962, Chris Marker) es una de tantas obras que llevan el sello de Nouvelle vague en la frente. Película de ficción o quizá cortometraje por su duración de 30 min. Considerada la idea central de donde Terry Gilliam se inspiro para hacer la cíclica y temperamental 12 monos. Aunque yo soy de la opinión de que habría que preguntarle, si así fue. Sobre todo porque el cine de este director hace corto con el delicado cine de la Nouvelle vague.
Si no me creen y nunca han visto películas de esta escuela francesa o del carácter de Terry Gilliam, solo piense en el contraste de los siguientes títulos:Hiroshima mon amour (1959, Resnais), los 400 golpes (1959, Truffaut), Dispara sobre el pianista (1960, Truffaut) por nombrar algunos y en cuanto a T. Gilliam: Las aventuras del Baron Munchausen (1989), Los ladrones del tiempo (1981), Brasil (1985). Sin embargo lo que pierde Gilliam en limpieza lo gana en el virtuosismo de crear piezas genuinas de fantasía, ficción y futurismo de reciclaje.

Respecto a 12 monos, la película nos acerca a un futuro probable de la Tierra. En un planeta contaminado por un virus que solo afecta al ser humano, dejando al resto de los animales como seres dominantes de la superficie, mientras que los humanos sobrevivientes viven en el subsuelo.
La teoría de los científicos del futuro es que un grupo ambientalista llamado 12 monos fueron quienes esparcieron el virus, por lo que con una maquina del tiempo bastante rudimentaria y con márgenes de error limítrofes envían agentes al pasado para detener al grupo de los 12 monos, antes de que el virus se propague. Uno de esos agentes, un paria, convicto es quien consigue hallar en su primer viaje al pasado evidencia de gran ayuda para remediar el futuro de la humanidad.

12 monos tiene esa visión artística de tipo bizarro y apocalíptico; aspecto característico del director. Las locaciones son siempre en un atardecer gris y la noche. En lugares descorazonados y sucios. Situación construida a propósito con el objetivo de hacernos parte de esa atmosfera decadente de las grandes ciudades en los años 90, cuando la civilización estaba ante el umbral de la tecnología de punta y la locura colectiva.
Además la historia y el guion nos prueban como espectadores. Porque exponen nuestra fragilidad como organismos vivos. Y teoriza sobre la soledad de los viajeros del tiempo. Condición a la que estamos sometidos cada vez que recordamos, sobre todo si nuestro entorno esta ambientado por música de Tom Waits y Astor Piazzolla.

Thursday, August 07, 2008

Travelling Vertical



Underground
Emir kusturica
Año: 1995


Si hablamos de los directores destacados del cine moderno, son pocos los representantes de la región de los países bajos, pero a pesar de ello figuran en los más grandes festivales del mundo. Un ejemplo es Cristian Mungiu ganador de la palma de oro en Cannes del año 2007 con la película 4 meses, 3 semanas y 2 días. Hecho que en la actualidad quizá lo haga el más conocido, sin embargo si damos unos pasos hacia atrás y nos situamos al menos una década en el pasado encontramos el nombre de Emir Kusturica, cineasta y músico de origen serbio, también ganador de la palma de oro con Underground (1995). A pesar del galardón para algunos nuestro primer acercamiento al cine de Kusturica fue Tiempo de gitanos (1998) película que representa de forma irónica y folklórica la vida de las personas mas desprotegidas de la región yugoslava y además pone en evidencia lo indiferentes que son los países desarrollados en Europa con sus vecinos necesitados.

De vuelta a Underground esta es un largometraje que manifiesta la inconformidad del director hacia los ataques que ha sufrido la región de los Balcanes desde la segunda guerra, el inicio de una guerra civil y sus consecuencias sociales. La historia de Underground se centra en un hombre que utiliza a sus amigos y familiares para manufacturar y vender armas durante la segunda guerra. Negocio que extiende hasta el final de esta y el inicio de la guerra de Bosnia. Engañando a quienes confían en él y confinándolos a un sótano para que se mantengan ciegos ante lo que está pasando.

Emir Kusturica es transparente en su discurso, lo que convierte sus obras en cine de autor a pesar de que el término se haya confundido y sobrevalorado. Basta con citar ejemplos como rescatar o reutilizar archivos fílmicos para servirse de ellos y así contar una historia que seguramente al verse en el momento de su estreno o actualmente, despierta momentos históricos de la civilización moderna que no pueden quedarse atrás. A primera impresión parece que estoy hablando de una cinta pesada, sombría y difícil de ver, pero no es el caso porque el director tiene la habilidad de sacar provecho del guion y representar no solo el lado negativo de las personas y los hechos, también subraya lo positivo de su cultura tan pasional y semejante a la latinoamericana. En sus maneras de sacar provecho de las desgracias y mantener la esperanza. No así en su nacionalismo arraigado hasta la confusión, como señala E. Kusturica en Underground.

Tuesday, August 05, 2008