Comencé a temer del día. Hice la noche. Llegaron las nubes
llenas y cayeron los rayos. Figuras
geométricas sobre el cielo. Concéntrate en las calles, ve como están
despedazadas. Hay una fenicia grabada en el acero del taladro. Seres
sin razas sin identidad, salen del polvo espeso que flota después del efecto de
la velocidad. Ni uno de ellos podría luchar solo. Me muerdo las palabras.
Entrecortado. Dejen en paz mi tiempo muerto, no es olvido ni cierto.
Wednesday, September 02, 2015
Wednesday, April 22, 2015
la dinámica de saturno
Si te contara como me fue entregado este contenedor de
imágenes tampoco lo creerías.
Thursday, February 19, 2015
Wednesday, February 18, 2015
Wednesday, November 05, 2014
Monday, November 03, 2014
Friday, July 11, 2014
Monday, March 03, 2014
La dinámica de Saturno
Han pasado una horas y comienzo a sentirme mejor. Salgo del módulo. Lo primero que veo es la forma de sus ojos de ave. Entonces la veo completamente. Tiene el cabello oscuro y cae sobre su espalda. Su nariz es inexplicable y me gusta. Sus labios son largos y sumamente delgados. Vestida en tres D. Su estatura es pequeña. Esconde los brazos dentro de su vestido. Siento algo que había olvidado. No puedo huir. Lo que está por crearse es una imagen nítida y permanece menos que segundos en mi mente:
1 Veo el futuro de la tripulación
2 Voy arrastrándome por la sección más estrecha de la nave
3 Cada cuatro minutos este camino se llena de gases que sin el equipo adecuado moriría
4 Hay que llevar un traje y máscara especial
5 Avanzo por donde la atmosfera es más nociva
Algunas veces, en ciertos sectores de la nave, no puedo ver, solo el instinto y la memoria me sirven para llegar a la cámara de las Inmortales. Mujeres que dedican su vida a la belleza estética, maniquíes humanos de perfección monstruosa. La más longeva, dicen que vivió 123 años sin un solo rastro de envejecimiento, pero se volvió demente a los 80 años. Y al fallecer, su piel era tan suave que quienes la tocaban se quedaban con un poco de ella en sus manos. Mil veces peor que tocar el cuerpo de una persona ahogada en el líquido más acido. El vapor que atraviesa este lugar proviene de los mantos tóxicos donde ellas se bañan. Están ahí solo unos segundos, luego en grupos se inyectan en la zona abdominal vacunas llenas de células regenerativas. Corren en círculos para que la infusión se transmita por todo su cuerpo, después se cubren de celulosas que les mantienen la piel y los músculos firmes. Esa es la parte más dolorosa, porque ese tratamiento penetra sobre cada poro de su piel, rompiendo tejido celular, y al llegar a los músculos se enfría al grado de que algunas quedan rígidas en algunas zonas de su cuerpo hasta que el dolor les produce la muerte. A pesar de tal tormento su belleza física nunca se degenerará, al contrario, algunos organismos de esas mujeres reaccionan positivamente transgrediendo los conceptos generales de estética, como la mujer que vi, cuya mirada sobrepasa el campo visual del ser humano.
Encuentro la plataforma en la que desciendo al lugar donde habitan las inmortales. Espero ser bien recibido, porque sé que los extraños no son vistos de buena manera. La plataforma comienza a moverse, no soy el único en ella; otro tripulante está a mi lado: es una mujer y no parece ser inmortal, por extraño que parezca creo que la había visto antes; en el planeta Tierra.
La observo detenidamente y ella responde a mi fijación con una sonrisa; después dice: deseo que tengas suerte. La plataforma se detiene al llegar en el salón del grupo de las inmortales. Ahí el olor es lo primero que puede sentirse, un aroma dulce virtuoso intenso produce un cosquilleo en los ojos, luego un nudo en la garganta y continua hasta la irritación ocular; Pierdo de vista a mi acompañante de la plataforma. Una dama inmortal me sujeta del brazo, viste un traje largo brillante hecho de plasma mercurial, su figura es evidente a pesar de tener solo descubierto el rostro. Me siento perdido y no puedo resistirme a su beso. El calor en sus labios. El susurro de una lengua a otra. El plasma de su traje nos envuelve. Entonces comienzo a tocarla, mis manos solo se mezclan con el estado gelatinoso de su cuerpo, formado y unido por el plasma. Es un rostro con vida; ¿Qué lejos quieren llegar estas mujeres? Pero no son solo ellas, es esta nave e constituida por cúmulos de materiales maleables y una tripulación dirigida por un nuevo razonamiento.
Monday, February 17, 2014
Thursday, January 16, 2014
Tuesday, January 14, 2014
¿Te acuerdas del set list?
Entre el silencio de mi lap top y las historias dentro del
concierto de Nine Inch Nails que Carolina
me contaba iban apareciendo fans a mi
alrededor, adoradores del rock tecno industrial que proyectan en una misma voz
un sonido metálico como si golpearan con
sus cantos alguna piedra fortalecida en
el fondo de un rio y sus miradas todas sobre el escenario parecían emitir niebla.
Desde ese día no olvido los saltos y el baile expresivo de sus cuerpos
alrededor de la memoria de mi amiga, que se vistió de negro esa noche y se
reunió con su novio más tarde y juntos
asistieron al concierto de un grupo que apenas habían escuchado, que
ella no toleraba pero en esa fecha fue la excepción.
Las rutas de acceso al concierto son lentas y el número de
personas crece, los viejos conocidos se saludan felices y sin decirlo en su
charla plana, sin mucho sentido y entrecortada, como buenos admiradores sienten que pertenecen un grupo selecto que son parte de una historia.
Escribo la palabra “increíble” en la ventana de conversación
y voy por un cigarro rojo, veo la mesa y
ni uno de los libros, revistas y discos
de música que están ahí dicen algo referente al concierto, tomo el encendedor,
antes de encenderlo recuerdo los momentos oscuros y solitarios, buscando a mi
amiga entre los rostros perdidos y voces devastadas en diferentes
conciertos de rock.
Carolina me escribe que se quedó con su novio hasta el final
del concierto, abrazados, coreando esa canción sobre un dolor que se repite en
muy pocos fans de NIN, pero ella es feliz de haber vivido ese momento y
mientras las emociones se amontonan en
una charla innecesaria, le pregunto si recuerda cuando teníamos nuestra propia
banda y cantábamos nuestras canciones. Lo siguiente en aparecer es un rostro
amarillo y descontento. Se terminó el tiempo del cybercafé
Thursday, December 12, 2013
Todas las estaciones (fragmento)
No es seguro
decir que baje de una camioneta al instante que la montaña cubre las estrellas
y las nubes yacen al fondo de la curva. La noche y sus profundos colores, me
motivaron para cruzar el parque oculto entre el bosque. La vegetación no me
deja ver, es un gigante comiendo un pedazo de tierra y yo soy parte de esa
porción. Frente a mí el bosque envuelve todo el parque que recorro sin escuchar
lo que me dice hasta llegar a la mansión donde Lucida construye con sus poderes
mentales una pieza de ciencia que desconocemos y solo ella puede reproducirlo
para mí.
Regreso al punto donde todo comienza, expuesto al mundo
nocturno, las luces de la camioneta se apagan y yo estoy en la góndola. Le pido
al conductor que se detenga y camino por ese bosque rodeado de seres extraños y
su canto gravita la Tierra.
Encuentro
la mansión y Lucida al verme, se acerca y al vernos un rayo de luz se la lleva.
Y nunca regresa. Yo he vuelto a casa con la imagen de ella dentro de esa luz y
una nueva idea sobre mi teoría del amor.
Monday, November 25, 2013
Tuesday, November 05, 2013
Monday, October 07, 2013
Que voy a decirle al gusano de tierra que quiso vivir en mi piel
Tenía que ser un gusano, el que durmió conmigo aquella noche de
retribución, para arrastrarme entre las plantas de cerveza y las casas de citas
situadas en los corredores rojos de la ciudad en marzo. La vez que apague todas
las luces de la casa después de regresar de mi trabajo en el laboratorio.
Deje caer la sabana sobre el
patio, fui por mi portátil y más tarde llego un
correo a mi bandeja. El cuerpo me ardía aunque el piso estaba frio y las
hojas de las plantas dispuestas en el jardín se encontraban inermes esperando
los rayos de sol, mientras respiran las toxinas nocturnas del aire. El
destinatario del correo era la misma empresa de mi trabajo, el doctor S.
escribió personalmente, me dijo que mañana no sería el mismo, que tomara
precauciones. Cerré mi bandeja de entrada y me dispuse a dormir. Antes de que
llegaran los sueños, cuando solo la oscuridad de los parpados y pulsaciones
violetas cubren los ojos, recordé las inyecciones, los animales en jaulas,
cuerpos diseccionados en las planchas metálicas, los mil pesos en efectivo que
me dieron y su olor a jabón quirúrgico. Entonces llego el sueño, interrumpido
por algo parecido a un beso, abrí los ojos y vi que algo se arrastró
rápidamente y desapareció en el jardín. Había dejado en mi brazo una línea de
agua, no sentí dolor así que no me alarme, limpié mi brazo y un olor que no
tenía en mi memoria se guardó en mi conciencia unos días. Levanto mis cosas y
decido dejar el jardín, veo
detenidamente hacia las plantas, buscando al ser que había dormido en mi piel.
En octubre del 2013 comienzo a presentar granulados en mi piel, algunos
duelen. En mis brazos la tonalidad cambia formando líneas concéntricas. El
medicamento comienza hacerlas
desaparecer, pero en las noches no puedo dormir a menos que me acueste sobre el
abono fresco de las plantas.
Otro día en el trabajo, mi último
día. Recibo algunas infusiones, tomo tres pastillas y un sobre con algo de
dinero que uso para comprar dos botellas de ron y posteriormente terminarlas
camino a casa. Amanece, lo sé por el calor que siento pero una oscuridad me
envuelve, y los sonidos del tráfico, los pasos de las personas apresuradas
comienzan a lastimarme, apenas consigo escapar de esa red que me cubre de ver
en donde estoy. Quiero gritar ante la
realidad, pero mi cuerpo solo se retuerce. Pierdo el conocimiento de quien soy,
mi nombre se desvanece entre la luz del sol, aquel amor es un aroma que se
filtra entre los músculos de mi cuerpo y se descarga con olor a savia, el
futuro y todos esos planes que hice se convierten en la constante del
movimiento de mi cuerpo, en la búsqueda de un lugar húmedo. Cruzo la puerta de
mi hogar por una rendija, busco el patio, voy lo más rápido que puedo,
construyendo sensorialmente la realidad. Desconozco del tiempo y los colores
del mundo son todos amarillos. Me acerco al prado de mi jardín y pienso en la
humedad en el abono, las raíces de las plantas, en mi posible muerte. ¿Qué voy
a decirle al gusano de tierra que quiso vivir en mi piel? Todo se detiene,
incluso mis músculos lo hacen ante el viento que llega a mi cuerpo, siento la
presencia de un ave que alimenté cada
vez que la vi descender sobre el patio, creo que puede reconocerme, seguramente
la sonoridad de su canto anuncia algo importante, no puedo verla pero imagino que
el pico se abrió más y más, la cabeza del gorrión se acercó a mí y el
resplandor sonoro del amarillo avanzó suavemente y me envolvió.
Saturday, September 28, 2013
Sidonia dimension dos
Han
llegado por nosotros, para investigarnos y aprender. Es inevitable nuestro futuro y a su vez el
presente es revelador. Sus naves descienden alrededor de la ciudad alterando el
paisaje, no hay temor por perder nuestra vida ante una civilización espacial.
La orden superior se reunió y todos fuimos convocados esta vez. Ellos nos dijeron que no había porque temer, que
solo eran fantasmas, que venían de un planeta de luz azul y que no podían
vernos, que encontrarían lo que ellos deseaban y verían lo que ellos querrían,
solo eso.
Friday, September 27, 2013
Alguien saco una violineta que llevaba oculta entre sus ropas y comenzó a tocar un son. El son del tigre que lucha con la culebra; el son de la derrota de los hombres que se convirtieron en monos; el son de los sabios que contemplaban el cielo y sabían el numero de los astros. Y la música hizo que el pensamiento de la muerte fuera menos amargo.
Oficio de tinieblas/Rosario Castellanos
Oficio de tinieblas/Rosario Castellanos
Wednesday, September 18, 2013
Las naves nocturnas
Hay
algo de nocturno en su luz
y su
música
es la
radio es el trueno
es la
ciudad vista desde arriba.
Es
el
ataque de las plantas
el
primer vuelo del futuro
llamados
de la tierra
lados
b y rarezas
cruzar
los brazos mientras se sueña.
Thursday, July 04, 2013
No olvides a tus amigos
El punto de reunión,
la terminal de areotrenes en la ciudad Integrada. Morter llega primero, la puntualidad no es su
fuerte pero hace una larga temporada sin ver a Lucida y Sol, sus ex compañeros
de la universidad, sus únicos amigos que sobrevivieron a la guerrilla por la
integración de las ciudades. Morter se coloca la capucha del suéter; Y la
lluvia que inicio en la madrugada comienza a irse, los autos particulares se
detienen y también los taxis, y ni uno parecer transportar a sus amigos. Ha sido demasiada mi emoción por verlos, debí
esperar un rato mas en casa, había buena música en la radio, algo de the sonics
y bjork. Una agradable selección musical para hoy –piensa Morter-
Lucida aparece frente a él como un alma que se extiende
entre la multitud, le parece intangible y peculiar; enrollada en un reboso
verde, sus rastas de color café amarradas y sus pantalones más desgastados, le
recuerdan a Morter las formas en que
hicieron el amor en el auditorio vacío de la universidad. Lucida lo ve y Morter siente la humedad de su sudadera acumulada
por la lluvia y el frio, y el olor a humo anquilosado en la estación de los
areotrenes cruzar entre ellos. Ambos hablaron poco y se movieron a la
cafetería, pidieron un expreso, esperando entre las sillas del andén seis… un
rato después se burlan de Sol que daba vueltas sobre el mismo punto,
buscándolos sin poder verlos y hacen apuestas acerca de lo que podía ver Sol o
si los había visto pero no los reconocía.
Lo vieron sacar el boleto de su bolsillo y caminar hacia donde
ellos estaban, el llamado para abordar el
areotren rumbo a centro y sud América se había hecho. Fue así que los vio y estando
tan cera de ellos por fin los reconoció. Sol los quedo viendo y puso atención a
las manos de Lucida y Morter, entrelazadas, no pregunto nada, asumió que era
por el frio, les sonrió y juntos caminaron hacia el transporte que los llevaría fuera del país.
Escogieron buenos asientos, donde tuvieran una gran vista,
se sintieran cómodos y pudieran hablar abiertamente sin que otros pasajeros los
molestaran con sus miradas, queriendo hacerlos callar, querían estar lejos de personas
sin libertad de mente y espíritu.
Sol permanecía callado, incluso cuando tuvo oportunidad de
hacerlo después de tanto que contaban sus amigos sobre sus vidas después de la
universidad, él decía dos o tres datos y volvía a callar. Estaba cansado y
realmente no deseó hacer el viaje, sus amigos le habían hecho daño y perdió
toda la confianza en ellos años atrás, además ver a Lucida y Morter juntos
otra vez, tan cerca uno del otro sonriéndose entre sí y lanzándose miradas, que
interpretaba como deseos restringidos
por su presencia le causo tal repulsión que se levanto a pocos minutos de haber
comenzado el viaje, entonces ve sobre el piso del pasillo una figura de
plástico de color verde pálido con la forma del monstruo de la laguna negra, lo
levanta y recuerda haber tenido un juguete similar cuando era niño, apenas y
creía que siguieran produciendo esa misma línea de figuras en la actualidad,
era tan simple aquel monstruo entre sus manos, sin articulaciones y una base de
plástico pegado a sus pies le permiten mantenerse de pie, sin embargo el
detalle de sus escamas, los colmillos también hechos, las agallas en su cuello,
esas membranas que unen sus dedos con garras y aquellos ojos de pez más que de
humano lo conmovían, hasta que una de las personas que trabajan en el aerotren
le dijo – joven, disculpe pero ese juguete es de mi hijo, lo olvido y no
podíamos encontrarlo, tuve que bajarlo llorando porque es uno de sus
preferidos, si me lo devuelve sería muy amable de su parte, además le
convendría regresar a su asiento porque vamos a entrar al bosque negro y es una
maravilla verlo desde su lugar- Sol le entrega la figura monstruosa a la mujer
y le dice – También tuve este juguete cuando fui niño de hecho tuve a todos los
monstruos clásicos pero este siempre es mi favorito, le señalo y volvió a su asiento. Encontró a Lucida y
Morter besándose, así que ni siquiera notaron que había vuelto, cerró los ojos y comenzó a
dormir.
Entraron al bosque
que abrazo todo el tren con su oscuridad. Las luces se mantuvieron tenues
mientras cruzaban el bosque negro, pleno de fantasía entre la poca luz que abre el bosque y
muestra su naturaleza exuberante enriquecedora de los sentidos. Y los ojos
brillantes de los animales se llenan de placer al acercarse a los rayos del
sol, pero al acercarse a la luz, las bestias mutantes se llevan a sus presas a
los lugares negativos de aquel bosque o al menos así dice la leyenda de
aquellos viajeros que tuvieron que salir del tren y esperar en el bosque y los pocos sobrevivientes nunca dejaron de
buscar la manera de destruir esa reserva natural y los monstruos que la habitan.
El bosque negro y la
frontera de la ciudad integrada quedaron atrás; y centro América se hacía
pequeño y superpoblado de personas que se aferran a la vida. Lucida, Morter y
Sol, desayunan en un restaurant de la estación de aerotrenes en Tegucigalpa. Un
vaso lleno de manjar de frutas transgénicas los mantenían entretenidos o le prestan demasiada atención a aquellas
formas de fruta que habían perdido su naturaleza y de esa manera evitan las deprimentes imágenes dentro de esa
estación, hasta que una mujer de raza negra con muy poco cabello y ojos
saltones y unas manos grandes e hirvientes tocan a Lucida en su delicado
brazo, ella suelta el vaso asustada y ve
a esa mujer que le dice – quédate hija, anda lee- y le entrega un boleto – al reverso hay un poema que escribí para que
regreses a nuestra casa ¿recuerdas como llegar?- Sol y Morter observan aquella
mujer que al hablarles adormece con su penetrante voz. Entonces avisan en toda
la estación que su transporte va a partir, Morter toma el vaso y se lo entrega a
esa mujer mientras camina rumbo al aerotren
y el alma perdida de aquella mujer desaparece dejando solo como hecho de su
existencia el poema que lleva Lucida que comienza a leer mientras abordan.
El calor del medio día
en una caja de metal con clima artificial potencializa el olor de las personas
que han viajado casi seis días, a veces es olor a descomposición y luego es
acidoso, pesado, atmosférico, generado por el calor de los más de setenta
cuerpos dentro de los vagones. Entre su silencio de tres horas y esos olores,
el viaje se convierte en un martirio –Morter pregunta con tono sarcástico - ¿es
posible que el viaje empeore de alguna manera? - Aquí tengo el poema de aquella mujer… lo leeré
– responde Lucida- ve el poema y sonríe
antes de comenzar a leerlo.
Nociones
de un mundo
subterráneo
estropeado
Visiones
de infantes
y amores
Desconozco
a quienes
desconectare de su
viaje
Algunas horas más
tarde Morter dice -¡Lucida! Ya aprendí de memoria el poema pero por favor, léelo
una vez más antes de entrar a Perú, mira
estamos tan cerca del dios solar creo que le gustaría un poco de poesía.-
Estúpido antropólogo, solo porque eres mi amigo lo leeré y es la última, ya
casi pierdo la voz y tengo pesadillas de tanto leerlo desde que salimos de
Honduras. – responde Lucida.
El
aerotren cruza la frontera peruana a través de las montañas y los pasajeros
solo observan sin peguntar quienes fueron aquellos hábiles e intrépidos
constructores de ese camino de rieles para tren que va por ese sistema de rocas
y al amanecer es tocado por el dios solar de los incas en forma de cóndor y desciende
hasta la urbanidad de Lima en el tiempo suficiente para apreciar la altitud del
paisaje.
El siguiente día al
atardecer, Sol y Morter dejan en la posada a Lucida, salen a comprar un poco
de fruta y cigarrillos locales, caminan por el viejo Lima, las calles, las casas,
los edificios les parecen fotografías de su ciudad natal en los años 70, es una
tarde de frio y los indígenas vendedores del mercado no pueden ocultar las
quemaduras en sus pómulos por el descenso de la temperatura, pero no es el frio
que se respira en el alma del concreto de la
ciudad si no el de las montañas donde viven. Morter ve un puesto con una
pecera llena de ranas y se acerca. Entonces le pregunta a la persona que
atiende (que además tiene un semblante de anfibio) -¿Oiga, usted vende las
ranas? - Sí, pero las hago licuado y así
las vendo- responde- Increíble, ¿Y es común que la gente le compre?- pregunta
Morter -Claro es una bebida típica de Lima y llena de nutrientes. Ustedes no
son de aquí, verdad ¿De donde son? – dice el vendedor- Somos de la ciudad Integrada-
responde Morter
-Tomen este mapa por si quieren conocer otro Lima, si llegan
a este lugar (señalando con el dedo un punto en el pequeño mapa) digan que los
mando Fran.- Ok, ahora denos uno de esos licuados para llevar- termina por decir Sol.
Los amigos están
pensando en viajar al siguiente día a Uruguay, pero tienen dudas, el invierno
en Sudamérica les tocaría, además han pasado suficiente tiempo juntos, así que
deciden realizar aquel viaje para después, pero esa noche toman el mapa y
caminan intrincadas calles de la verdadera ciudad, lugares llenos de historias
que pertenecen a personajes sin aparente trascendencia universal, sitios donde la realidad es más tangible. Así llegan
al bar que Fran, el hombre de los jugos les menciono.
Aquel lugar es una casa hecha de material industrial, de un
estilo de arquitectura que sin relación con una época o un tiempo del pasado,
parece una construcción moderna con intenciones de integrarse a la naturaleza.
La fachada es triangular y los block de las paredes están expuestos y tienen
imágenes e incrustaciones de cristales dorados y plateados. Tocan la puerta y
la mujer que atiende su llamado, amablemente los invita a pasar cuando escucha
quien los invito a visitar su bar. Los lleva a recorrer la casa. Los techos
parecen por momentos que se hacen más altos en algunas partes. Morter siente
mareos y les dice a sus amigos que si no hay fiesta en ese lugar no tiene
sentido seguir con el recorrido, pero Lucida y Sol parecen hipnotizados por
aquellos muros adornados por muchas piedras de colores que dan la impresión de
rebotar los sonidos y las imágenes. Toman un pasillo, un camino oscuro que
cruza nuestra dimensión y luego desciende a un caudaloso rio bermellón atrapado
en un túnel subterráneo con pinturas
donde seres extraños están retratados. ¿Quieren quedarse con nosotros?
Pregunta aquella mujer y los ve fijamente con sus ojos amarillos y verdes y en
el lugar donde debe estar su cabello solo hay piel verde que nace de su frente y
sus orejas, con manchas blancas que se esparcen aleatoriamente en su cráneo.
Morter intenta hacer reaccionar a Lucida y Sol pero no responden, se
encuentran bajo el hipnótico de aquel ser mitad mujer y mitad reptil. Piensa en
su vida y comienza a correr cuando ve que otros igual que ella se les acercan, y
algunos tienen dientes puntiagudos y bocas enormes, corre por los túneles llenos
de pictogramas arcaicos, hasta que resbala y cae en el rio, nada a favor de la
corriente y entre más se aleja, siseos salvajes que recorren el subterráneo le
dicen: No olvides a tus amigos.
Muy lejos de ahí en la sala de un departamento en la ciudad
Integrada, un niño felizmente juega con su monstruo de plástico, su héroe y lo
abraza y piensa que nunca se separaran. Mientras la ciudad continúa creciendo, sepultando
todo rastro de la cultura ancestral que se fundó en un tiempo distinto al día
de hoy.
Tuesday, July 02, 2013
dia 6 dimension 2
Construyo un imperio para la mujer que amo. Despierto y contemplo mi imperio pero a ella no la he vuelto a ver.
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