Wednesday, September 02, 2015

The catarsis strikes back


  Comencé a temer del día. Hice la noche. Llegaron las nubes llenas y cayeron los rayos.  Figuras geométricas sobre el cielo. Concéntrate en las calles, ve como están despedazadas. Hay una fenicia grabada en el acero del taladro.   Seres sin razas sin identidad, salen del polvo espeso que flota después del efecto de la velocidad. Ni uno de ellos podría luchar solo. Me muerdo las palabras. Entrecortado. Dejen en paz mi tiempo muerto, no es olvido ni cierto.  

Wednesday, April 22, 2015

la dinámica de saturno

Si te contara como me fue entregado este contenedor de imágenes tampoco lo creerías.

Thursday, February 19, 2015

Wednesday, February 18, 2015

No había estado tan solo en mi vida como lo estoy en la actualidad. mis ideas van a lugares lejanos en mi mente y no puedo llegar a ellas. Mi imaginación  se hizo polvo. ya no conozco el sonido de mi voz. Tampoco escucho fluir la sangre. He perdido todas las batallas He perdido la vida.

Wednesday, November 05, 2014

Monday, November 03, 2014

me gusta estar aquí

Friday, July 11, 2014

Monday, March 03, 2014

La dinámica de Saturno



 Han pasado una horas y comienzo a sentirme mejor. Salgo del módulo. Lo primero que veo es la forma de sus ojos de ave. Entonces la veo completamente. Tiene el cabello oscuro y cae sobre su espalda. Su nariz es inexplicable y me gusta. Sus labios son largos y sumamente delgados. Vestida en tres D. Su estatura es pequeña. Esconde los brazos dentro de su vestido. Siento algo que había olvidado. No puedo huir. Lo que está por crearse es una imagen nítida y permanece menos que segundos en mi mente:
1 Veo el futuro de la tripulación
2 Voy arrastrándome por la sección más estrecha de la nave
3 Cada cuatro minutos este camino se llena de gases que sin el equipo adecuado moriría
4 Hay que llevar un traje y máscara especial
5 Avanzo por donde la atmosfera es más nociva

Algunas veces, en ciertos sectores de la nave, no puedo ver, solo el instinto y la memoria me sirven para llegar a la cámara de las Inmortales. Mujeres que dedican su vida a la belleza estética, maniquíes humanos de perfección monstruosa. La más longeva, dicen que vivió 123 años sin un solo rastro de envejecimiento, pero se volvió demente a los 80 años. Y al fallecer, su piel era tan suave que quienes la tocaban se quedaban con un poco de ella en sus manos. Mil veces peor que tocar el cuerpo de una persona ahogada en el líquido más acido. El vapor que atraviesa este lugar proviene de los mantos tóxicos donde ellas se bañan. Están ahí solo unos segundos, luego en grupos se inyectan en la zona abdominal vacunas llenas de células regenerativas. Corren en círculos para que la infusión se transmita por todo su cuerpo, después se cubren de celulosas que les mantienen la piel y los músculos firmes. Esa es la parte más dolorosa, porque ese tratamiento penetra sobre cada poro de su piel, rompiendo tejido celular, y al llegar a los músculos se enfría al grado de que algunas quedan rígidas en algunas zonas de su cuerpo hasta que el dolor les produce la muerte. A pesar de tal tormento su belleza física nunca se degenerará, al contrario, algunos organismos de esas mujeres reaccionan positivamente transgrediendo los conceptos generales de estética, como la mujer que vi, cuya mirada sobrepasa el campo visual del ser humano.

Encuentro la plataforma en la que desciendo al lugar donde habitan las inmortales. Espero ser bien recibido, porque sé que los extraños no son vistos de buena manera. La plataforma comienza a moverse, no soy el único en ella; otro tripulante está a mi lado: es una mujer y no parece ser inmortal, por extraño que parezca creo que la había visto antes; en el planeta Tierra.

La observo detenidamente y ella responde a mi fijación con una sonrisa; después dice: deseo que tengas suerte. La plataforma se detiene al llegar en el salón del grupo de las inmortales. Ahí el olor es lo primero que puede sentirse, un aroma dulce virtuoso intenso produce un cosquilleo en los ojos, luego un nudo en la garganta y continua hasta la irritación ocular; Pierdo de vista a mi acompañante de la plataforma. Una dama inmortal me sujeta del brazo, viste un traje largo brillante hecho de plasma mercurial, su figura es evidente a pesar de tener solo descubierto el rostro. Me siento perdido y no puedo resistirme a su beso. El calor en sus labios. El susurro de una lengua a otra. El plasma de su traje nos envuelve. Entonces comienzo a tocarla, mis manos solo se mezclan con el estado gelatinoso de su cuerpo, formado y unido por el plasma. Es un rostro con vida; ¿Qué lejos quieren llegar estas mujeres? Pero no son solo ellas, es esta nave e constituida por cúmulos de materiales maleables y una tripulación dirigida por un nuevo razonamiento.

Monday, February 17, 2014

La Tierra y los elementos me piden que fume marihuana.
El Sol y el espacio que siga soñando.

Thursday, January 16, 2014

será que me tomo unas chelas o mejor tomo mi vida

Tuesday, January 14, 2014

¿Te acuerdas del set list?



Entre el silencio de mi lap top y las historias dentro del concierto de Nine Inch Nails  que Carolina me contaba iban apareciendo  fans a mi alrededor, adoradores del rock tecno industrial que proyectan en una misma voz un  sonido metálico como si golpearan con sus cantos  alguna piedra fortalecida en el fondo de un rio y sus miradas todas sobre el escenario parecían emitir niebla. Desde ese día no olvido los saltos y el baile expresivo de sus cuerpos alrededor de la memoria de mi amiga, que se vistió de negro esa noche y se reunió con su novio más tarde y juntos  asistieron al concierto de un grupo que apenas habían escuchado, que ella no toleraba pero en esa fecha fue la excepción.

Las rutas de acceso al concierto son lentas y el número de personas crece, los viejos conocidos se saludan felices y sin decirlo en su charla plana, sin mucho sentido y entrecortada, como buenos admiradores  sienten que pertenecen  un grupo selecto que son parte de una historia.

Escribo la palabra “increíble” en la ventana de conversación y voy por un cigarro rojo, veo la mesa  y ni uno  de los libros, revistas y discos de música que están ahí dicen algo referente al concierto, tomo el encendedor, antes de encenderlo recuerdo los momentos oscuros y solitarios, buscando a mi amiga entre los rostros perdidos y voces devastadas  en  diferentes conciertos  de rock.

Carolina me escribe que se quedó con su novio hasta el final del concierto, abrazados, coreando esa canción sobre un dolor que se repite en muy pocos fans de NIN, pero ella es feliz de haber vivido ese momento y mientras las emociones se amontonan  en una charla innecesaria, le pregunto si recuerda cuando teníamos nuestra propia banda y cantábamos nuestras canciones. Lo siguiente en aparecer es un rostro amarillo y descontento. Se terminó el tiempo del cybercafé

Thursday, December 12, 2013

Todas las estaciones (fragmento)

  No es seguro decir que baje de una camioneta al instante que la montaña cubre las estrellas y las nubes yacen al fondo de la curva. La noche y sus profundos colores, me motivaron para cruzar el parque oculto entre el bosque. La vegetación no me deja ver, es un gigante comiendo un pedazo de tierra y yo soy parte de esa porción. Frente a mí el bosque envuelve todo el parque que recorro sin escuchar lo que me dice hasta llegar a la mansión donde Lucida construye con sus poderes mentales una pieza de ciencia que desconocemos y solo ella puede reproducirlo para mí.
 
  Regreso al punto donde todo comienza, expuesto al mundo nocturno, las luces de la camioneta se apagan y yo estoy en la góndola. Le pido al conductor que se detenga y camino por ese bosque rodeado de seres extraños y su canto  gravita la Tierra.
  Encuentro la mansión y Lucida al verme, se acerca y al vernos un rayo de luz se la lleva. Y nunca regresa. Yo he vuelto a casa con la imagen de ella dentro de esa luz y una nueva idea sobre mi teoría del amor.

Monday, November 25, 2013

debí pegarme ese plomazo cuando  tuve la oportunidad...

Tuesday, November 05, 2013

Quiero ir a dormir y morir durmiendo

Monday, October 07, 2013

Que voy a decirle al gusano de tierra que quiso vivir en mi piel


   Tenía que ser un gusano, el  que durmió conmigo aquella noche de retribución, para arrastrarme entre las plantas de cerveza y las casas de citas situadas en los corredores rojos de la ciudad en marzo. La vez que apague todas las luces de la casa después de regresar de mi trabajo en el laboratorio.
Deje caer la sabana sobre el patio, fui por mi portátil y más tarde llego un  correo a mi bandeja. El cuerpo me ardía aunque el piso estaba frio y las hojas de las plantas dispuestas en el jardín se encontraban inermes esperando los rayos de sol, mientras respiran las toxinas nocturnas del aire. El destinatario del correo era la misma empresa de mi trabajo, el doctor S. escribió personalmente, me dijo que mañana no sería el mismo, que tomara precauciones. Cerré mi bandeja de entrada y me dispuse a dormir. Antes de que llegaran los sueños, cuando solo la oscuridad de los parpados y pulsaciones violetas cubren los ojos, recordé las inyecciones, los animales en jaulas, cuerpos diseccionados en las planchas metálicas, los mil pesos en efectivo que me dieron y su olor a jabón quirúrgico. Entonces llego el sueño, interrumpido por algo parecido a un beso, abrí los ojos y vi que algo se arrastró rápidamente y desapareció en el jardín. Había dejado en mi brazo una línea de agua, no sentí dolor así que no me alarme, limpié mi brazo y un olor que no tenía en mi memoria se guardó en mi conciencia unos días. Levanto mis cosas y decido  dejar el jardín, veo detenidamente hacia las plantas, buscando al ser que había dormido en mi piel.
 
   En octubre del 2013 comienzo a presentar granulados en mi piel, algunos duelen. En mis brazos la tonalidad cambia formando líneas concéntricas. El medicamento comienza  hacerlas desaparecer, pero en las noches no puedo dormir a menos que me acueste sobre el abono fresco de las plantas.
Otro día en el trabajo, mi último día. Recibo algunas infusiones, tomo tres pastillas y un sobre con algo de dinero que uso para comprar dos botellas de ron y posteriormente terminarlas camino a casa. Amanece, lo sé por el calor que siento pero una oscuridad me envuelve, y los sonidos del tráfico, los pasos de las personas apresuradas comienzan a lastimarme, apenas consigo escapar de esa red que me cubre de ver en donde estoy.  Quiero gritar ante la realidad, pero mi cuerpo solo se retuerce. Pierdo el conocimiento de quien soy, mi nombre se desvanece entre la luz del sol, aquel amor es un aroma que se filtra entre los músculos de mi cuerpo y se descarga con olor a savia, el futuro y todos esos planes que hice se convierten en la constante del movimiento de mi cuerpo, en la búsqueda de un lugar húmedo. Cruzo la puerta de mi hogar por una rendija, busco el patio, voy lo más rápido que puedo, construyendo sensorialmente la realidad. Desconozco del tiempo y los colores del mundo son todos amarillos. Me acerco al prado de mi jardín y pienso en la humedad en el abono, las raíces de las plantas, en mi posible muerte. ¿Qué voy a decirle al gusano de tierra que quiso vivir en mi piel? Todo se detiene, incluso mis músculos lo hacen ante el viento que llega a mi cuerpo, siento la presencia de  un ave que alimenté cada vez que la vi descender sobre el patio, creo que puede reconocerme, seguramente la sonoridad de su canto anuncia algo importante, no puedo verla pero imagino que el pico se abrió más y más, la cabeza del gorrión se acercó a mí y el resplandor sonoro del amarillo avanzó suavemente y me envolvió.

Saturday, September 28, 2013

Sidonia dimension dos

    Han llegado por nosotros, para investigarnos y aprender.  Es inevitable nuestro futuro y a su vez el presente es revelador. Sus naves descienden alrededor de la ciudad alterando el paisaje, no hay temor por perder nuestra vida ante una civilización espacial. La orden superior se reunió y todos fuimos convocados esta vez. Ellos  nos dijeron que no había porque temer, que solo eran fantasmas, que venían de un planeta de luz azul y que no podían vernos, que encontrarían lo que ellos deseaban y verían lo que ellos querrían, solo eso. 

Friday, September 27, 2013

Alguien saco una violineta que llevaba oculta entre sus ropas y comenzó a tocar un son. El son del tigre que lucha con la culebra; el son de la derrota de los hombres que se convirtieron en monos; el son de los sabios que contemplaban el cielo y sabían el numero de los astros. Y la música hizo que el pensamiento de la muerte fuera menos amargo.

Oficio de tinieblas/Rosario Castellanos

Wednesday, September 18, 2013

Las naves nocturnas


Hay algo de nocturno en su luz

y su música

es la radio es el trueno

es la ciudad vista desde arriba.

 

Es

el ataque de las plantas

el primer vuelo del futuro

llamados de la tierra

lados b y rarezas

cruzar los brazos mientras se sueña.

 

 

Thursday, July 04, 2013

No olvides a tus amigos



 
  El punto de reunión, la terminal de areotrenes en la ciudad Integrada.  Morter llega primero, la puntualidad no es su fuerte pero hace una larga temporada sin ver a Lucida y Sol, sus ex compañeros de la universidad, sus únicos amigos que sobrevivieron a la guerrilla por la integración de las ciudades. Morter se coloca la capucha del suéter; Y la lluvia que inicio en la madrugada comienza a irse, los autos particulares se detienen y también los taxis, y ni uno parecer transportar a sus amigos. Ha sido demasiada mi emoción por verlos, debí esperar un rato mas en casa, había buena música en la radio, algo de the sonics y bjork. Una agradable selección musical para hoy –piensa Morter- 
Lucida aparece frente a él como un alma que se extiende entre la multitud, le parece intangible y peculiar; enrollada en un reboso verde, sus rastas de color café amarradas y sus pantalones más desgastados, le recuerdan a Morter  las formas en que hicieron el amor en el auditorio vacío de la universidad. Lucida lo ve  y Morter siente la humedad de su sudadera acumulada por la lluvia y el frio, y el olor a humo anquilosado en la estación de los areotrenes cruzar entre ellos. Ambos hablaron poco y se movieron a la cafetería, pidieron un expreso, esperando entre las sillas del andén seis… un rato después se burlan de Sol que daba vueltas sobre el mismo punto, buscándolos sin poder verlos y hacen apuestas acerca de lo que podía ver Sol o si los había visto pero no los reconocía.
Lo vieron sacar el boleto de su bolsillo y caminar hacia donde ellos estaban,  el llamado para abordar el areotren rumbo a centro y sud América se había hecho. Fue así que los vio y estando tan cera de ellos por fin los reconoció. Sol los quedo viendo y puso atención a las manos de Lucida y Morter, entrelazadas, no pregunto nada, asumió que era por el frio, les sonrió y juntos caminaron hacia el transporte  que los llevaría fuera del país.
Escogieron buenos asientos, donde tuvieran una gran vista, se sintieran cómodos y pudieran hablar abiertamente sin que otros pasajeros los molestaran con sus miradas, queriendo hacerlos callar, querían estar lejos de personas sin  libertad de mente y espíritu.
Sol permanecía callado, incluso cuando tuvo oportunidad de hacerlo después de tanto que contaban sus amigos sobre sus vidas después de la universidad, él decía dos o tres datos y volvía a callar. Estaba cansado y realmente no deseó hacer el viaje, sus amigos le habían hecho daño y perdió toda la confianza en ellos años atrás, además ver a Lucida y Morter juntos otra vez, tan cerca uno del otro sonriéndose entre sí y lanzándose miradas, que interpretaba como deseos  restringidos por su presencia le causo tal repulsión que se levanto a pocos minutos de haber comenzado el viaje, entonces ve sobre el piso del pasillo una figura de plástico de color verde pálido con la forma del monstruo de la laguna negra, lo levanta y recuerda haber tenido un juguete similar cuando era niño, apenas y creía que siguieran produciendo esa misma línea de figuras en la actualidad, era tan simple aquel monstruo entre sus manos, sin articulaciones y una base de plástico pegado a sus pies le permiten mantenerse de pie, sin embargo el detalle de sus escamas, los colmillos también hechos, las agallas en su cuello, esas membranas que unen sus dedos con garras y aquellos ojos de pez más que de humano lo conmovían, hasta que una de las personas que trabajan en el aerotren le dijo – joven, disculpe pero ese juguete es de mi hijo, lo olvido y no podíamos encontrarlo, tuve que bajarlo llorando porque es uno de sus preferidos, si me lo devuelve sería muy amable de su parte, además le convendría regresar a su asiento porque vamos a entrar al bosque negro y es una maravilla verlo desde su lugar- Sol le entrega la figura monstruosa a la mujer y le dice – También tuve este juguete cuando fui niño de hecho tuve a todos los monstruos clásicos pero este siempre es mi favorito, le señalo  y volvió a su asiento. Encontró a Lucida y Morter besándose, así que ni siquiera notaron que  había vuelto, cerró los ojos y comenzó a dormir.
 Entraron al bosque que abrazo todo el tren con su oscuridad. Las luces se mantuvieron tenues mientras cruzaban el bosque negro, pleno de fantasía  entre la poca luz que abre el bosque y muestra su naturaleza exuberante  enriquecedora de los sentidos. Y los ojos brillantes de los animales se llenan de placer al acercarse a los rayos del sol, pero al acercarse a la luz, las bestias mutantes se llevan a sus presas a los lugares negativos de aquel bosque o al menos así dice la leyenda de aquellos viajeros que tuvieron que salir del  tren y esperar en el bosque  y los pocos sobrevivientes nunca dejaron de buscar la manera de destruir esa reserva natural y los monstruos que la habitan.
 
   El bosque negro y la frontera de la ciudad integrada quedaron atrás; y centro América se hacía pequeño y superpoblado de personas que se aferran a la vida. Lucida, Morter  y Sol, desayunan en un restaurant de la estación de aerotrenes en Tegucigalpa. Un vaso lleno de manjar de frutas transgénicas los mantenían entretenidos  o le prestan demasiada atención a aquellas formas de fruta que habían perdido su naturaleza  y de esa manera evitan  las deprimentes imágenes dentro de esa estación, hasta que una mujer de raza negra con muy poco cabello y ojos saltones y unas manos grandes e hirvientes tocan a Lucida en su delicado brazo, ella suelta el vaso  asustada y ve a esa mujer que le dice – quédate hija, anda lee- y le entrega un boleto  – al reverso hay un poema que escribí para que regreses a nuestra casa ¿recuerdas como llegar?- Sol y Morter observan aquella mujer que al hablarles adormece con su penetrante voz. Entonces avisan en toda la estación que su transporte va a partir, Morter toma el vaso y se lo entrega a esa mujer  mientras camina rumbo al aerotren y el alma perdida de aquella mujer desaparece dejando solo como hecho de su existencia el poema que lleva Lucida que comienza a leer mientras abordan.
 
   El calor del medio día en una caja de metal con clima artificial potencializa el olor de las personas que han viajado casi seis días, a veces es olor a descomposición y luego es acidoso, pesado, atmosférico, generado por el calor de los más de setenta cuerpos dentro de los vagones. Entre su silencio de tres horas y esos olores, el viaje se convierte en un martirio –Morter pregunta con tono sarcástico - ¿es posible que el viaje empeore de alguna manera? -  Aquí tengo el poema de aquella mujer… lo leeré – responde Lucida-  ve el poema y sonríe antes de comenzar a leerlo.
 
Nociones
de un mundo subterráneo
estropeado
 
Visiones
de infantes
y amores
 
Desconozco
a quienes
desconectare de su viaje
 
   Algunas horas más tarde Morter dice -¡Lucida! Ya aprendí de memoria el poema pero por favor, léelo una vez más antes de entrar  a Perú, mira estamos tan cerca del dios solar creo que le gustaría un poco de poesía.- Estúpido antropólogo, solo porque eres mi amigo lo leeré y es la última, ya casi pierdo la voz y tengo pesadillas de tanto leerlo desde que salimos de Honduras. – responde Lucida.
   El aerotren cruza la frontera peruana a través de las montañas y los pasajeros solo observan sin peguntar quienes fueron aquellos hábiles e intrépidos constructores de ese camino de rieles para tren que va por ese sistema de rocas y al amanecer es tocado por el dios solar de los incas en forma de cóndor y desciende hasta la urbanidad de Lima en el tiempo suficiente para apreciar la altitud del paisaje.
   El siguiente día al atardecer, Sol y Morter dejan en la posada a Lucida, salen a comprar un poco de fruta y cigarrillos locales, caminan por el viejo Lima, las calles, las casas, los edificios les parecen fotografías de su ciudad natal en los años 70, es una tarde de frio y los indígenas vendedores del mercado no pueden ocultar las quemaduras en sus pómulos por el descenso de la temperatura, pero no es el frio que se respira en el alma del concreto de la  ciudad si no el de las montañas donde viven. Morter ve un puesto con una pecera llena de ranas y se acerca. Entonces le pregunta a la persona que atiende (que además tiene un semblante de anfibio) -¿Oiga, usted vende las ranas?  - Sí, pero las hago licuado y así las vendo- responde- Increíble, ¿Y es común que la gente le compre?- pregunta Morter -Claro es una bebida típica de Lima y llena de nutrientes. Ustedes no son de aquí, verdad ¿De donde son? –  dice el vendedor- Somos de la ciudad Integrada- responde Morter
-Tomen este mapa por si quieren conocer otro Lima, si llegan a este lugar (señalando con el dedo un punto en el pequeño mapa) digan que los mando Fran.- Ok, ahora denos uno de esos licuados para llevar-  termina por decir Sol.
  
    Los amigos están pensando en viajar al siguiente día a Uruguay, pero tienen dudas, el invierno en Sudamérica les tocaría, además han pasado suficiente tiempo juntos, así que deciden realizar aquel viaje para después, pero esa noche toman el mapa y caminan intrincadas calles de la verdadera ciudad, lugares llenos de historias que pertenecen a personajes sin aparente trascendencia universal, sitios  donde la realidad es más tangible. Así llegan al bar que Fran, el hombre de los jugos les menciono.
    Aquel lugar es una  casa hecha de material industrial, de un estilo de arquitectura que sin relación con una época o un tiempo del pasado, parece una construcción moderna con intenciones de integrarse a la naturaleza. La fachada es triangular y los block de las paredes están expuestos y tienen imágenes e incrustaciones de cristales dorados y plateados. Tocan la puerta y la mujer que atiende su llamado, amablemente los invita a pasar cuando escucha quien los invito a visitar su bar. Los lleva a recorrer la casa. Los techos parecen por momentos que se hacen más altos en algunas partes. Morter siente mareos y les dice a sus amigos que si no hay fiesta en ese lugar no tiene sentido seguir con el recorrido, pero Lucida y Sol  parecen hipnotizados por aquellos muros adornados por muchas piedras de colores que dan la impresión de rebotar los sonidos y las imágenes. Toman un pasillo, un camino oscuro que cruza nuestra dimensión y luego desciende a un caudaloso rio bermellón atrapado en un túnel subterráneo con pinturas  donde seres extraños están retratados. ¿Quieren quedarse con nosotros? Pregunta aquella mujer y los ve fijamente con sus ojos amarillos y verdes y en el lugar donde debe estar su cabello  solo hay piel verde que nace de su frente y sus orejas, con manchas blancas que se esparcen aleatoriamente en su cráneo. Morter intenta hacer reaccionar a Lucida y Sol pero no responden, se encuentran bajo el hipnótico de aquel ser mitad mujer y mitad reptil. Piensa en su vida y comienza a correr cuando ve que otros igual que ella se les acercan, y algunos tienen dientes puntiagudos y bocas enormes, corre por los túneles llenos de pictogramas arcaicos, hasta que resbala y cae en el rio, nada a favor de la corriente y entre más se aleja, siseos salvajes que recorren el subterráneo le dicen: No olvides a tus amigos.
 
   Muy lejos de ahí en la sala de un departamento en la ciudad Integrada, un niño felizmente juega con su monstruo de plástico, su héroe y lo abraza y piensa que nunca se separaran. Mientras la ciudad continúa creciendo, sepultando todo rastro de la cultura ancestral que se fundó en un tiempo distinto al día de hoy.

Tuesday, July 02, 2013

dia 6 dimension 2

Construyo un imperio para la mujer que amo. Despierto y contemplo mi imperio pero a ella no la he vuelto a ver.