Saturday, December 31, 2005
Shortcuts
Tuesday, December 27, 2005
Saturday, December 24, 2005
Inéditos
DEMadrugada
Había muerto. Ya no me pertenecía. Abrí los ojos para concluir mi vida hoy. Fue demasiado tarde, quise retroceder el tiempo con mis manos, ni siquiera pensé en ir hacia ti, sabia que era imposible. Tome el teléfono, pero conocía las respuestas. Tú dormías y ya no podía cuidarte de tus pesadillas. Saque mis manos a la noche otorgándoselas, solo así no volvería a llamar, escribir, hacerte daño.
El desproporcionado y maldecido para la vida sube por las escaleras con una rapidez más allá de sus condiciones.Ella de rodillas lo espera con cuchillos recién afilados.Al llegar la ve señalar con sus ojos al cuchillo que sobre el piso frente a el parece crecer.Ella sujeta el arma con ambas manos, respira y sumerge el metal donde debe estar el corazón. El no quiere verla morir sola, toma la hoja clavada en el cuerpo y se rebana la garganta.
No buscaba nada. Salí desesperado. Nuestro año agonizaba y el final de esta tierra es selva.Con tres ideas sujetas a la ventana observo el espacio, tiempo y soledad. Encuentro soluciones para sentirme feliz por irme pero, se que pensar mientras estoy cómodo es mi mayor placer. A donde llegue hay frió, una visión por querer extender la vida del mundo, egos y un amigo que ya no parece serlo. Caminamos juntos una semana. Vi cosas que no pensé antes. Enrarecí al frió. Vomite los grandes placeres que me dieron. Al fin podía decir que me iría, es que tal lugar me provocaba matar a todos, convertirlo en una ciudad fantasma y consumar su arte a otro nivel. Sabia que un día no era suficiente y es mas hermoso matarse por si mismo así que solo tome el autobús. Pretendí hallar paz en mi ciudad. Esa noche después de 12 horas con la misma posición buscándote en un camino desconocido donde no te encontraría camine a orilla de acera con mis recuerdos de alimento y el rigor de mi sonrisa.
Tuesday, December 20, 2005
Landscape
El mar me devuelve a ratos a la tierra. Se ha convertido en una marea baja, me hace llorar, busco que regrese, cuando mas oscuro, lejano e ilimitado es. Espero por meses su regreso sentado en la arena, el sol ampolla mi piel, la seca, hasta que llega y no vuelve por mí. Hay miles como yo en la orilla, que podía hacerme pensar que me llevaría otra vez solo a mí.
La mujer despierta
Siempre sonreía, aunque fuese una mala mañana, abría sus ojos y sonreía. Verla como se estiraba aun acostada, me remontaba a placeres que nunca podría experimentar alguien como yo. Las sabanas que se arrugaban se quedaban así, entonces se quedaba sentada, parecía que hacia algo con sus ojos, quizás un guiño, también sus labios eran parte de aquel ritual que se apoderaba de mi, ellos eran mordidos, dejando un capa de humedad que los convertía en el objeto sexual mas poderoso que tenia.
El hombre árbol
Caminaba entre ellos hasta que se dieron cuenta de mí, con cuidado me tomaron para ser juzgado, me creía inocente así que a pesar de su manera tan cortes de hablarme me resistí.
El niño
Huyo de casa, sin llevar más que su pijama y sus tenis. Había olvidado sus regalos, los besos de su madre, los abrazos de su padre y las risas de sus hermanos.
Sunday, December 11, 2005
Suicida por nada
Cobardía
Era una niña de solo 11 años, sus ojos claros demostraban su inocencia, el cabello oscuro, largo, lacio, se agitaba con el viento, a cada uno que escuchaba su risa le provocaba algo diferente, todos podían verla correr, todos la deseaban.
El niño
Huyo de casa, sin llevar más que su pijama y sus tenis. Había olvidado sus regalos, los besos de su madre, los abrazos de su padre y las risas de sus hermanos.
La niebla amarilla
Sobre la ciudad comenzó a levantarse la niebla amarilla, tan espesa que apenas podía notarse la ciudad, solo los grandes edificios en sus últimos pisos surgían de la niebla, parecían personas salir del agua para tomar aire. Las luces se prendían día y noche, aunque tampoco se notaban. Podían las plagas de animales salidos de los drenajes, ir de un lado a otro por la ciudad en grupos de cientos sin ser notados, podría decirse que toda estructura dentro de la ciudad cubierta por la niebla era ahora de color amarillo, como si oxidara las cosas, como sarro que cubría todas las cosas, era tal su textura, que solo a la vista, podía sentirse un escalofrió al ver aquella sustancia amarillenta casi ligosa y dura sobre las cosas.
Saturday, December 10, 2005
Pollito card
Estimado Chincho: Me encontré con un recipiente donde habías depositado cartas y para saber a quien tenia que entregárselas, las leí a pesar de que soy mal lector. No creí necesario decirte lo que halle en ellas pues una carta se reduce a la mínima expresión de dos (quien la escribe y para quien va dirigida), por eso me limitare a escribir porque me gusto leerlas. Los niños son también colores, chincho es color índigo y en este devela la lógica de quien bajo un profundo sentido, se ausenta del mundo a un lugar azul donde solo tiene que pensar en el amor pero, la pureza de niño le permite hablar de ello en forma de galletas, marcito de nubes, atajadas, travesuras, otros niños, dulces y pollito. Al leer imaginaba a chincho escribiendo hacia una dirección y observando hacia otra. Como si el recuerdo de a quien le escribe le impide sembrar la cabeza en un espacio en blanco al igual que cualquier niño que espera llegar una sorpresa en cualquier momento, de esa forma no perderse ningún detalle y contarla como lo hace chincho en cada carta. Tampoco puedo olvidar la canción de speedy, pues me hace pensar que si chincho ya esta bastante grandecito seguramente es un rockero que conduce una Harley Davison. Los recuerdos de chincho descritos en sus cartas llenaron mi cabeza de imágenes y sabores que hace tiempo pensaba haber perdido y de otros que seguramente no son parte de mi niñez. Adquiriendo el valor original de una infancia construida desde algún lugar en el oriente de que chincho llama pulidin city. Donde con seguridad la pureza del pensamiento y del ideal permiten jugar con la cola del diablo hasta hacerse pasar por el. No es anormal que pulidin city nos suene a convivencia infantil o ciudad gótica. Todas tienen símbolos. Pollito card es la representación de pulidin city y sin ello nos perdemos la oportunidad de probar un poema descafeinado. Como a mi también me gusta sentirme menor y quise ser mas amigo de chincho, trate de descifrar su perfil psicológico utilizando su pollito card. Encontré que esta hecho para niños de 8 años en adelante, que las reglas son tan sencillas que no requiere de un lugar o un atril para leerlo, que se puede convidar, que es para iluminar y recargable. |
El àrbol y El reflejo
El árbol Descendió por aquel valle una tarde, se golpeo con rocas, desprecios, un animal apestoso la mastico, la escupió, continuo rodando hasta encontrar tierra húmeda, inhalo, sintió el sol que ese día era mas erguido que nunca (solo había sombras de otras semillas y hojas de árboles viejos alrededor) a ella sola iluminaba. Dicen que sus padres la arrojaron, otros mencionan que ni siquiera supieron de lo que habían hecho, o quizá alguien la robo para luego abandonarla. Era un día lejano y ventoso cuando los demás árboles agitaban sus ramas, se jactaban de su belleza, de la admiración que representaban para los humanos, que seguido visitaban aquel valle, cuando el sol se levanto como hace años y ensombreció aquel valle pero, solo un árbol era el único iluminado para que todos vieran sus tumores, aquellas raíces que simulaban una boca gritando piedad, con hojas mas verdes que cualquier otro y la tierra alrededor húmeda siempre húmeda. Nadie se acercaba a el, los niños gritaban al verlo, los hombres querían talarlo, las mujeres menstruaban, algunos animales temían, otros llegaban a morir ahí a que la tierra y las fauces del árbol los devorara. Esta escrito que el día que aquel árbol dio frutos como nadie en mucho tiempo lo había hecho, los demás árboles lo odiaron, que un hombre creo una herramienta, quiso talar el árbol, que una mujer corría tratando de contener la hemorragia con sus manos, aquel hombre la vio, sintió, tiro la herramienta fue tras ella y la tomo varias veces hasta detener la hemorragia que había dejado un camino rojo, como el fruto del árbol, un niño recorrió aquel sendero de sangre, los vio fornicar y se hizo viejo. Ya nadie se acercaba al hermoso valle por temor a ese árbol, ya el sol nada mas lo iluminaba, todo lo demás era gris, lleno de bestias que construían nidos con los demás árboles alrededor, el árbol daba frutos todos los días, a cada instante sin detenerse, el valle se inundo de un fruto que nunca se descomponía, luego llego hasta la morada de los hombres, los inundo, ya no había alimento, no caía nada del cielo, no brotaba el agua de las rocas, no existían opciones tenían que comer el fruto se decían entre ellos, un hombre mato a otro hombre por darle de comer a su familia con el fruto. Primero usaron a los animales, algunos primates crearon guerras y conquistaron tierras áridas, le dieron sentido y valor a objetos inertes, otros crecieron fuera de su estado natural les salieron patas, luego alas, se fueron a comer carroña, evolucionaron.El hombre comió la fruta, sacio su sed, su hambre, no así su lujuria, hicieron danzas, construyeron templos, se mintieron entre ellos, quisieron tener mas árboles como ese pero, no pudieron. El árbol agita sus ramas imponente, crece, tiene nuevos tumores, sus raíces gritan mas alto, el mundo sabe de el. El reflejo Alrededor del reflejo, Mario corría siempre con el deseo de que su imagen se perdiera. Era un corredor de 100 M. Todos los días se despertaba a la mitad de la madrugada, sin importarle el sueño, el frió, los deseos de su madre de verlo asistir a la universidad. El solo quería correr y algún día ganar. Una madrugada salto de la cama apenas eran la 1:30 pero, el deseo de correr siempre fue mas importante que el descanso, no existe tal sino hasta la muerte se decía para justificar que poco a poco se iba destruyendo, sus ojos eran dos huecos profundos, grises, su cuerpo flaco necesitaba alimento, no solo agua, todo sus esqueleto era marcado por su piel, que apenas cumplía sus función, quizá por eso el frió era una constante en su vida. Salió de su casa, camino un rato, la oscuridad no se iba aun, esa madrugada no estaba estrellada, ni tampoco habían nubes, postes con focos de luz amarilla, eran un paisaje constante en su trayecto hasta llegar a su destino, una polilla lo seguía esa noche, la vio varias veces sujetándose en lo alto de los postes, donde la luz nacía, con sus patas delgadas y su cuerpo alarvado. Al llegar a aquel parque, después de caminar por ½ hora, de hacer su rutina de calentamiento, comenzaba a correr sin detenerse alrededor del reflejo, que le mostraba una mejor vida llena de triunfos, de glorias alcanzadas por el gracias al atletismo, aquello que veía lo hacia feliz, sonreía a pesar del dolor en todo su cuerpo, del hambre, de su falta de condición. Era casi el amanecer, ahora el reflejo era mas fuerte, Mario daba su penúltima vuelta, sin percatarse que aquel insecto con ojos en las alas había estado en su hombro, esperando que el reflejo le mostrara a Mario el momento de su polinización, sin embargo no fue de esa forma como el reflejo le presento a Mario ese instante cuando la picadura atravesó su piel. El colmoyote voló y el reflejo le enseño a Mario aquello de un tamaño inimaginable, que lo abrazaba con sus alas, lo besaba hasta que su lengua depositaba billones de larvas dentro de el, para luego dejarlo, Mario comenzó a tratar de vomitar pero, no podía y al ver hacia el reflejo este era de el abriendo su propio estomago con sus manos, Mario se derrumbo viendo hacia aquella laguna hasta que su imagen se perdió. |
Thursday, December 08, 2005
Capicúa
El árbol de navidad estaba apagado, las luces amarillas eran tenues, una sombra parecía descansar en una silla de esas que hay en el patio, pase cerca observando hacia dentro, una perrita me ladro, tu mama con tono de regaño la llamo por su nombre. No sabía que tenían una mascota. Seguí caminando. |
Ultima noche en la casa vieja
Los techos altos, recién reparados, con un cielo de fibrazel se quieren caer. Un gato persigue ratas entre el cielo y las tejas, agitando la suciedad acumulada de hace años (excremento hecho polvo, diminutos fósiles víctimas de arañas, huevecillos secos de cucarachas). El huracán de septiembre trae lluvias, penetran la casa, el agua enlodada desciende sobre las grumosas paredes, los vientos golpean las puertas y los rayos apagan las luces. Dentro de las paredes y maderas que sostienen las tejas de asbesto y barro una colonia de gusanos anidan hasta llegar las lluvias y brotar con sus alas negras transparentes hacia la luz. Claudia mecía a su hijita de apenas 4 meses en sus brazos rollizos y acanalados, su hijita que aun no tenia nombre lloraba tormentosamente a pesar de la calidez de Claudia. Mateo trataba de descansar, pero los gritos de la niña se lo impedían, con sus ojos semiabiertos, boca abajo sobre la cama lamentaba tener que vivir con su hermana. Habían veladoras por toda la casa esa noche, cuando las luces se fundieron. La niña dormida de cansada por tanto gritar es observada con ternura por Claudia que agitaba sus brazos para que los gusanos con alas no se acercaran a la niña pero, en realidad la tenue luz de la vela atraía cientos de polillas aladas. Bocanadas de viento apagaron las velas, Mateo salto de su cama pues temía a la oscuridad, salió rumbo al patio para que la luz de la noche lo tocara, sin embargo las nubes rojas y moradas cubrían la tridimensional luna como si fueran párpados. La lluvia torrencial caía sin benevolencia, los rayos despertaron a la niña, Claudia desesperada buscaba cerillos a través de la oscuridad para encender mas velas, Mateo empapado iba a donde estaba Claudia y su sobrina, guiado por la voz de Claudia que lo llamaba. Juntos en la oscuridad decían una oración pues la lluvia continuaba y se escuchaban los aullidos de las ambulancias combinados con los inesperados truenos. Las paredes humedecidas por completo se colapsaron. Una teja de barro aplasto el cráneo de la niña mientras Claudia la tenia en sus brazos, una tumba de madera, lodo, asbesto y barro sepultaba a Claudia, Mateo y a la niña, sin embargo Mateo continuo con vida pero, la oscuridad le impidió ver como su hermana moría a lado de el ahogada en el lodo. Habían ratas que cayeron del tejado y quedaron atrapadas junto a el, uno de estos roedores se le acerco, se metió entre su short y mordió sus genitales, el grito de Mateo se perdió entre la lluvia y el viento. Transcurrió la noche y Mateo se desangro entre las ratas que lo observaban. |
Antartida
La pura tierra blanca sobre el mar, un laboratorio nuevo para nuestros científicos. Las aguas golpean contra las rocas el cuerpo casi devorado de una foca leopardo por otros de su especie, la sangre animal absorbida por el hielo supone rubíes sin valor para algunos . Lejos de las frías mareas un hombre que a olvidado su nombre camina descalzo con retazos de ropa, el frío le quema la piel, mas no se detiene el dolor lo mantiene vivo y también sin destino. Despertó entre la nieve y las imágenes que su mente le mostró lo hicieron correr.Se encienden las luces del laboratorio al llegar la lejana noche en la Antártida que con innumerables soles en el cielo crean figuras, que serán estudiadas. Una cortina de colores corta el cielo, aquel hombre perdido la ve, grita, corre a pesar de sus negros dedos congelados, el miedo le da alas, cree volar pero, son ellos quienes lo toman otra vez, para continuar con su juego. Alaridos y luego un llanto se escucha en todo ese húmedo lugar, son de aquel hombre que les pertenece. La mitad de su cuerpo sumergido en un liquido que le impide mover sus piernas, donde ya no siente dolor. Pasa la noche y aquel hombre no sabe que harán con el, aunque desea morir, no puede, otras imágenes se lo impiden. Las luces del laboratorio se apagan, apenas el sol ilumina la nieve, un trineo se hunde al partirse el terreno donde pasaba, el conductor no pide ayuda pues quien podría escucharlo y se resigna a morir joven en las frías aguas. Aquel hombre es devuelto en medio del paisaje de hielo, sin quemaduras, ni pies, sin dolor, o imágenes, camina en cuatro, es rápido, su piel es lisa, grasosa y gris. Siente a la naturaleza en sus nervios y conoce el camino de esta. Llega a la costa, se sumerge en las aguas y al salir es devorado por otras focas leopardo. |
Thursday, December 01, 2005
X- mas in Mars



"¡Buenos días, Marcianos! Parece que otra tormenta solar viene en camino. Una llamarada solar clase X explotó esta mañana, y los recuentos de protones ya se empinan sobre los 1000 puntos. En route hacia nosotros vienen más de estas mortíferas partículas, así es que ¡no salga de su refugio sin su traje anti-radiación!". |
Wednesday, November 30, 2005
El gabinete del Dr. Toledo
La luz golpea una sección del escenario, esta es azul humeante, en el piso una esfera rueda hasta detenerse bajo la luz, se escuchan pasos exagerados de alguien quien llega hasta la esfera la toma, la seduce entre sus manos, la besa como si supiera que la perderá, la deja otra vez bajo la luz. Regresa sobre sus mismos pasos. La luz se va en todo el lugar, los murmullos se escuchan parecidos a balbuceos, las personas buscan una salida pero, no logran encontrarla así que regresan a sus asientos.
Ahora es una luz morada la que se proyecta sobre el escenario, la esfera se ha ido, un hombre parecido al primero que vieron comienza a hablarles, llama por su nombre a cada uno de los asistentes y conoce el pasado de todos ellos.
Su discurso no busca sanar, solo se concentra en retorcer los recuerdos, pervertirlos, sobreexponerlos y alejar de la cordura lo que no estaba enfermo. Su figura silente parece controlar todo el escenario, es como si estuviera en todas partes a la vez y la luz lo sigue.
Ha tomado la esfera como si quiera destruirla con sus manos. Todos se acercan al escenario pero solo estiran sus brazos como si quisieran arrebatársela y sus cuerpos se contorsionan con el lenguaje de lo insano.
Aquel hombre deja caer la esfera y esta se vuelve miles de pedazos. Les pide que no lloren porque juntos la reconstruirán para eso han llegado ahí.
Tuesday, November 29, 2005
Deftoon
El televisor proyecta una extraña sensación conocida como miedo, en imágenes y sonidos que el niño no puede olvidar. Toma el mando, trata de apagarlo pero, no puede, corre hacia un adulto que pueda confortarlo, cada cuarto esta vació, su respiración se agita mas y su alma se va al demonio al creer que no existe nada alrededor. Solo puede sentir el sonido lejano del monitor encendido, con ambas manos sujetando el mando se acerca donde debería estar la sala, apunta hacia la pantalla con los brazos extendidos, cierra los ojos y presiona el botón mas grande. La televisión continúa encendida. El niño lanza con fuerzas el control hacia el piso y descubre al verlo hecho pedazos que le hacia falta una pila.
El niño escapa del sueño. Su respiración vuelve a regularse, su alma es devuelta, todas las cosas y su familia están de regreso en su casa. Llama a su padre para asegurarse que no es solo una imagen, este le contesta, hay una mueca de risa en el corazón del niño, su boca empieza a salivar al sentir el aroma que se desprende de la cocina. Piensa en su madre (una mujer hermosa que lo levanta del piso con facilidad para abrazarlo cada vez que esta cerca).
Debe estar nublado afuera, así es siempre Noviembre, una ambulancia esta cerca, aun no llevan a nadie, la niña de a lado a dejado de mecerse en el viejo y ahora oxidado columpio, seguramente a encontrado algo mas interesante que jugar, alguien pasa cerca escuchando rock, mi hermanito se mueve dentro de mi madre, la tierra esta girando, la polilla se escurre como liquido sobre el librero de papa, algo pasa cerca del planeta tierra, a veces es bueno imaginar que puedo ver.
Las lágrimas se derraman sobre sus mejillas y vuelve a cerrar los ojos para dormir.
Monday, November 28, 2005
Amanecer doscientos setenta
La pc de mi amigo tiene menos memoria de la que debería, 7 horas de leer música, un hombre triste se refleje en ella contemplándose y decidiendo si ahora que ya todos están dormidos debe escuchar el soundtrack de alguna película gala para ponerse a llorar en silencio y así no despertarnos ahora que amanece. Todo se esta muriendo. La madrugada esta tan enferma de silencio que prefiere quitarse la vida, prueba de ello es el orificio de bala del tamaño de una luna que siempre se oculta sobre su cuerpo. El cuarto escucha voces en cada una de sus esquinas, esta pálido por completo, un espíritu esta posesionado de el, sus recuerdos son como libros, posters de cine e historietas. Los médicos que lo visitan dicen que padece esquizofrenia. Un ave incapaz maldice otro día sin volar de aquí hasta el ecuador, todos lo escuchamos, mi amigo pierde su propio reflejo, apaga el sistema y se retira empujando el sol hacia una madrugada pasada. |
Friday, November 25, 2005
Confesión de un niño antropófago
La niña cara de paleta payaso, de piel hermosa, ojos claros y boca bella. Es a quien debo arrancarle los ojos y chuparlos, arrancarle la piel por mala para el corazón, comerle todo lo de adentro y tirar el resto a la basura. |
75% de Guerra
Los sonidos se detienen. Un hombre en la cima podría ver solo las armas sostenidas y los cascos. Se repiten los pasos que acercan nuestro fin. La visión no es clara pero, no esta permitido voltear a los lados. Se nos pide que oremos, un murmullo humano agoniza para Dios, yo solo repito tu nombre y puedo verte con el primer rayo atravesando el cielo. Grito. Se me olvidan los objetivos, nada mas avanzo como si buscara salidas, he llegado a presionar el gatillo y es lo único que haré. Una luz ultravioleta nos divide, volteo hacia atrás y me da gusto ser aun de los vivos, aunque más de la mitad estén muertos entre ellos mis amigos. Un enemigo cerca agoniza para mí, separo su cabeza y la muestro a los demás. Ahora se quienes morirán, no pienso dejar uno vivo, no importa que alguien que los ame los espere, voy a matarlos y después se los daré a los que queden vivos de alimento. Puedo ver una hoz sostenida por una mortaja detrás de mí y ellos también la ven. Comienzan a huir. Suben a sus naves deseando no volver jamás pues hoy han conocido el rostro humano de la guerra. |
Our
Usa mis venas como si fuese el mismo torrente. Persigue agitando su tacto que recorre el corazón y cerebro así como todo mi cuerpo. Se queda en mí lo suficiente para tener que dejarme, escucho el deseo en explosiones provocadas, desde lejos el olor se combina con la noche y me guía hacia ti. |
Usa mis venas como si fuese el mismo torrente. Persigue agitando su tacto que recorre el corazón y cerebro así como todo mi cuerpo. Se queda en mí lo suficiente para tener que dejarme, escucho el deseo en explosiones provocadas, desde lejos el olor se combina con la noche y me guía hacia ti.
Thursday, November 24, 2005
Fobos
Amanecer de polvo hielo. Solo puedo observar las arenas cambiar de posición y de forma. Los cráteres y las montañas que esconden nuestro hogar son testimonio de dolor. Nuestro mar vive ocultándose de frió. En 40 millones de años me desintegrare alrededor o sere un verano oscuro junto a ti. |
Friday, November 18, 2005
Fulgor(e)
La mejor opción siempre es una niña. Una que haya sido abandonada por sus padres junto a su hermano mayor en la casa de su abuela. Que su voz sea tan hermosa como insoportable al cantar la navidad en cierta melodía de la época. Hoy luce de short, playera y tenis (así la imagine). Su corazón nunca tendrá que saber de mí como ella quisiera. Imagino cavidades profundas donde tendrías senos, cuatro ombligos más en tu vientre, hecho con tijeras o martillo y cincel. Para entonces habré succionado tus ojos pues no son suficientes los lugares donde deseo depositarme. Llego a percatarme del inicio de la noche siguiéndola como el parpadeo al cambiar de canal. Un destello de monitor convertido en virus extrayendo su comida de la anatomía del hombre, amantes consumados sin genitales en tambos de gasolina lejos de la ciudad, otra vez la cabeza es servida en bandeja. |
Wednesday, November 16, 2005
Semana Burton (Miércoles)
Tuesday, November 15, 2005
Seman Burton (Martes)
Para dejar de dormir en las bancas de un viejo parque que conduce su sueño a muchos lugares, Hombre calcetín se dedica a escribir la misma carta todas las noches en un trozo de papel que luego convierte en un barquito. |
Monday, November 14, 2005
Semana Burton (Lunes)
Hombre calcetín sube a lo mas alto de la ciudad y cree que si canta lo suficientemente fuerte POLITIK de coldplay, el amor encontrara. Ese día llovió. Hombre calcetín al estar en terreno alto y plano fue blanco de un rayo.
Todo nos dice que se equivoco de canciòn.
Sunday, November 13, 2005
Saturday, November 12, 2005
Semana Burton (Sábado)
Hombre calcetín respondió: a Marte. Traigo mi boleto.
Le respondieron: lo siento este viaje es solo para parejas.
El cohete despego y hombre calcetín observo como se alejaba mientras sujetaba con fuerza su boleto.
Friday, November 11, 2005
Semana Burton (Viernes)
Thursday, November 10, 2005
Semana Burton (Jueves)
Tuesday, November 08, 2005
Chill out
Nefrología
Fabi apenas escucha el canto de un gallo electrónico programado a las 4 de la mañana. Emite un gemido mientras abre los ojos, se dice que hoy será un día difícil como cualquier otro. Se levanta dejando su figura flaca en un diseño calido de bordes y relieves arrugados.Camina hacia el cuarto de Nicolás, la puerta esta abierta, la luz apagada pero, se distingue el cuerpo de su padre sentado en la orilla de la cama quejándose entre lentas porciones de aire que traga. Ella le pregunta, que quiere desayunar, si ya sabe que pijama usara hoy, si quiere que encienda luz y si le gustaría ya estar en su silla. Ha pasado solo media hora, Fabi y Nicolás esperan un taxi fuera de su casa, el usa una bufanda, guantes, sudadera, pans y un gorro. El clima según la radio será 30max, 27 min. Eso fue lo que escucho la joven y se lo repite a su padre ambos sonríen y paran un taxi marca pequeño, rectangular y con una cajuela grande para que quepa la silla. A través de las calles semioscuras por el próximo amanecer rumbo al hospital Nicolás va contando de las familias que viven o vivían en cada sección del viejo primer cuadro de la ciudad. Fabi no dice nada solo ve con tristeza como se pierde el camino a su hogar. El conductor la ayuda a bajar de la silla mientras su padre atento espera con la puerta del taxi abierta y las piernas cansadas afuera para que el viento le peguen un poco, ya empezó a sentirse incomodo, su frente tiene gotas de sudor, es el miedo de saber que pronto estará en el pasillo esperando que lo llamen y entonces ser llevado a su sesión diaria. Fabi conduce la silla como una experta, a su padre le agrada la velocidad, ella lo sabe. Están de nuevo frente a la sección del hospital mas experimental sus colores pálidos verdosos delatan desde fuera sus olores a químicos. La puerta no tiene candados, es muy temprano aun piensa ella al ver que todavía la luz no llega por completo, debemos ser los primero hoy repite en su mente. Después de la puerta principal tienen que pasar por dos entradas más, un pasillo, doblar a la derecha y tocar en la primera puerta. Ahí ella se despide de su padre por última vez. |
Monday, October 31, 2005
Bitácora de vuelo
La ventana tiene vista a la tierra. Ahí todo se pudre. Es muy tarde para hacer algo. La nave ha salido ya al espacio. Me acompañan maquinas, el ambiente es frió, los fantasmas de nuestro cielo, cráteres, polos, noches, días y seres que ame asolan cada rincón de mi cabeza. La nave viaja en un grito de dolor y soledad. Varias veces he querido quitarme la vida, pero la nave de cualquier forma llegara a su destino. A veces se me escapa la cordura de tanta velocidad sobre la que viajo, me percato de mi alrededor y me da tanto miedo que termino escondido debajo de alguna maquina. Recorro a rastras toda la nave, no quiero ver como es la creación en su forma original, me da tantas nauseas y estoy cada vez mas cerca. No se si es el dióxido artificial de esta nave lo que me esta haciendo cambiar o si es parte de una ley universal tales deformaciones, por eso procuro no ver mi reflejo, ni observar cómo son ahora algunas partes de mi estructura física. También mis recuerdos han comenzado a desaparecer, me torturo a cada momento recopilando datos de mi vida que he perdido por completo, en su lugar escucho voces que me dan paz y me siento como en una burbuja plasmática recibiendo información de la forma como funciona mi cuerpo a través de un tubo que sale de mi cuerpo. El mundo esta cerca de mi, las maquinas me lo dicen, haré contacto con el en momentos. Me preparo para el aterrizaje, caída completamente en vertical. Todo se acerca a mi, no puedo representar tal suceso en palabras o números, las maquinas se destruyen la nave abre sus piernas, mi burbuja se escapa, me doy cuenta que no quise dejar Marte pero este mundo me ha envuelto en su belleza, salgo de la nave con el deseo terrestre de vivir y todo lo que esta afuera me impacta tanto como saber que soy una nueva forma de vida. |
Baal
Los trozos bien picados de mi corazón caen sobre el sartén caliente, los mismos líquidos de la carne son desprendidos friendo de una forma natural y endulzando la cocina con su aroma. Mi maestra de gastronomía decía que nada debía ser desperdiciado. Mi asesor que tenía problemas y debía resolverlos. Corto la cebolla en formas circulares, una a una las rebanadas van cayendo y otra vez no coloque el cuerpo en forma correcta. Mis ojos están llorando. Yo me carcajeo. Continuo moviendo la carne, disminuyo la densidad de la llama, escucho un grito donde es pronunciado mi nombre, saco la cabeza de la tierra pero, nadie me llamo, es solo la imaginación que no quiere dejarme, jugando conmigo cree utilizarme y yo la sigo demostrándole que no todo lo que crea es una alucinación. Apago la llama como si mi poder se concentrara en crear y destruir al mismo fuego. Sirvo la carne carbonizada en un tazón, continuo haciendo la ensalada con el tomate y la hoja verde que no se nombrar hasta terminar colocándola en otro recipiente. He vuelto a ser nombrado. Salgo de la tierra. Camino lentamente, me encuentro tu cuerpo, simulas estar dormida, haber muerto, acaricio tu cuerpo, tiemblas, sigues viviendo, alguien a tu lado, le permito verme. Sus ojos deben ser removidos, sus manos pasaran por un proceso hasta quedar solo huesos, arranco su quijada, me rió de el y te llevo conmigo. |
Luna tardía
Las hojas que son olvidadas por el estío descendieron hasta donde la gravedad les permitió. Rebeca camina con prisa sobre ellas, entre el silencio de los animales que se esconden, el viejo camino oscurece a las espaldas de aquella joven. De las cosas mas interesantes que viste sobresalta una cruz que sujeta con ambas manos. Su cansado sollozo se puede interpretar como una plegaria o miedo. Sonidos que le provocaban nostalgia en esta época del año hoy la hacen correr. Se ha perdido aquella imagen de la sonrisa que Gilles ha escondidas le otorgaba. Reemplazada por un aullido que la lastima de formas que solo ella podría entender. Y continúa su camino, deseando perderse esta vez en el bosque. Rebeca ahora esta frente a su hogar. Una casa de madera y piedra. El olor insoportable la hace pensar en los errores que cometió, levanta su mirada y le pide a Dios que al entrar a la casa todo deje de ser lo que sabe encontrara.Dentro de la casa la cena esta servida, Gilles la espera sentado en el lugar principal de la mesa, la ve entrar sin perder de vista lo que sostiene en sus manos, haciendo una mueca con la forma de una sonrisa burlona. A través de las hendiduras de la mesa se escurre la sangre goteando en el piso, sonido que parece alterar a Gilles, Rebeca no sabe que hacer pero, lo que ve ya no le sorprende, solo desea que Gilles ore con ella y se arrepienta, entonces saca de una de las bolsas de sus falda la Biblia, se acerca al comedor, toma el lugar justamente frente a Gilles y comienza a leer; Gilles salta sobre la mesa, la cena cae al suelo, coloca su cara muy cerca de la de ella, le arranca la Biblia haciéndola pedazos. Rebeca solo quiere detener todo el sufrimiento, toma un cuchillo y corre hacia fuera. Gilles la sigue, la luna ahora esta sobre ellos, Rebeca se quita la ropa y apunta hacia la luna con la mano que sostiene el cuchillo, grita “regresa Gilles o completa tu transformación”. Rebeca se hace cortadas en el rostro, brazos, senos, estomago, piernas y el olor de su sangre tan distinto al de los animales rebasan el nivel de placer que Gilles había conocido quien no se detiene hasta concluir su transformación. Devorarla por completo.
Saturday, October 15, 2005
Carpa de espejos
Estamos perdidos en una casa de espejos, las distintas características de mi mujer sean vuelto mi único lugar en el mundo, un demonio rojo incomprendido por si misma a través de todos sus ojos, a veces me abraza envolviéndome con sus alas mamimeferas de piel y huesos; haciendo un capullo del patagio y asi encubarme del mundo en el túnel del amor, que Javier sufrió alguna vez como visiones. La distancia entre reflejos son eones de conocimiento para pocos hombres, pero para nosotros son mandíbulas, brebajes, lunas llenas, deja vu, ansia, maldición, anticoagulantes de fría saliva, ¡bang, bang!, todo nuestro alrededor es cercano al miedo. Mi encorvada figura de parpados caídos, quijada alargada, nariz abrujada ni siquiera nota como produce asco su andar sobre la multitud de seres que caminan a su lado y son llamados de igual forma por su misma mujer. Recuerdo esquinado en la oscuridad no querer dormir pesadillas. Te busco escapando de mi para no olvidar cual de todos soy. Lacerándome con las múltiples formas que quieres dejar de ver como tu. Solo he conseguido volvernos mas al romper todos, sangrar en ellos y encontrarte moribunda; decido no buscar más y servirte de alimento. |
Monday, October 10, 2005
Crónicas marcianas / Ray Bradbury
(Alguna vez un regalo) Desde que las personas no leen en las bibliotecas, se dedican a platicar en voz alta; buscas el libro, te pones cómodo e inicias el viaje rumbo a Marte. Marte es un pretexto, el leitmotiv, la pregunta, el deseo de correr muy lejos, abrigarte con las arenas rojas, respirare l oxigeno marciano. Eso no va a pasar, descubrirás que irse a otro planeta no cambiara nuestra estructura humana, que tendremos las mismas posibilidades de elección, y elegiremos mal: nos quedaremos en Marte, sin importar quien fue elegido para habitar ahí primero. Las crónicas son el reflejo perturbado de nuestro rostro, que a pesar de ser solo un apequeña sección de lo que somos, nos advierte de nuestros deseos, ira, miedos, debilidades, del a manera en como nuestro razonamiento colectivo es incapaz de comprender que no haremos nada en Marte que nos convierta en marcianos, amenos que seamos capaces de ver mas allá de la estructura humana. De nuestro propio reflejo. |
Thursday, October 06, 2005
I wish it
Noches en que el universo no muera de frio. para que los circulos concentricos sean un vortice donde el mundo sera tragado convirtiendose en algo mas Marte al final del vortice. |
wish it
Deberia ser 3 de marzo de este año el navio rumbo a Marte despegar San cristobal, sus calles y todo lo que llamo amor. |
Thursday, September 29, 2005
Lugares comunes
La ciudad es una capital al sur de una republica, le llamaremos ciudad porque es lo que busca ser con sus centros comerciales y bulevares; arquitectura de tipo economista, las personas se concentran en el primer cuadro de la ciudad, hay pantallas gigantes con comerciales, propaganda desechada del tamaño de media hoja carta, un repartidor se estrella contra un transporte publico ambos tuvieron culpa, se distrajeron con las mismas piernas. No conozco grandes ciudades pero, no creo que uno pueda ver en una de esas mujeres como las de acá y un cielo estrellado desde el noveno de cualquier edificio. Con semejantes vistas ni quien quiera quitarse la vida, de hecho es difícil ver que algún ciudadano lo hace, por mas mal que su vida fluya por eso todavía no es ciudad, regularmente aquí se muere de falta de atención. Hace tiempo un intendente que estaba tan entretenido con la plática de su compañero de trabajo presiono el botón del elevador, este abrió sus puertas, el tipo dio dos pasos y se cayó hasta el último piso porque el elevador no estaba en servicio, en conclusión no había tal. Las personas hablaron mucho de tal accidente como si hubiese sido un suicidio, aunque tengo que mencionar que esa palabra les asusta. Voy a poner un cartel que diga “no se puede ser cosmopolita hasta que hallamos participado en alguna guerra mundial y todavía nuestra dieta base sean los granos” haber si después de eso por lo menos se ríen. Sin embargo existen varios rasgos citadinos que merecen ser mencionados, no quiero decir que me guste solamente trato de no ser imparcial o mejor dicho ingrato. Voy a mencionar el alto consumo de drogas no legalizadas, las 6 o 7 sexshop, la aparición de subculturas, el alto índice de consultorios psicológicos y que tu exnovia trabaje en la entrega de los MTVlatinos. Como todos los días siempre espero un fin del mundo porque como diría un amigo con uno nos basta, estaba sentado en mi cama observando el patio, la puerta del cuarto estaba abierta era un día opaco, todas las cosas de mi cuarto parecían verme con ansias como si quisieran interactuar conmigo de una vez para así terminar su compromiso o talvez nada mas mi imaginación convertía la espera en algo entretenido que imaginar. Sobrino llego con una bolsa de plástico de la tienda de discos del momento, me vio con sus ojos puros escondidos debajo de sus gafas, metió la mano derecha en la bolsa y saco un disco compacto. Sorprendido me escurrí de la cama, le pregunte que si cual había comprado, que sea uno de Chopin repetía en mi cabeza pero, al muchacho no le agrada que le digan que hacer, así pues como todo adolescente tomo su propia elección y compro algo de Mozart. A pesar de mi inconformidad hice gestos de emoción, encendí la computadora, esperamos que se iniciara el programa mientras sobrino delicadamente le quitaba la envoltura al disco. Bien ya todo estaba listo, comenzamos a escuchar, como siempre los sonidos empezaron a volverse más complejos, sobrino me dejo solo escuchando, tratando de relacionar esta imagen: un monstruo de cien picos, infinito de pequeñas garras, con picos que se separan de su cuerpo multiplicando su sonido que parece significar mi nombre. Y un fragmento del genio de Mozart, imposible era la palabra que buscaba pues soy incapaz de leer la música, de cualquier manera me daba ánimos ya que parte de esa lectura que parecía incomprensible para mi, tiene la capacidad de hacerme crear formas en mi cabeza que se convierten en personas, monstruos, animales, plantas y sus emociones. Con un distinto placer recibí la llamada de uno de mis pocos amigos al teléfono esa tarde, mi excusa para quitar a Mozart y toda su carga emocional de saberse un genio. Hable con mi sobrino acerca de su disco, preguntas ya seleccionadas del mecanismo oral como son: ¿cuanto pagaste por el? ¿Por qué tardaste tanto? ¿No viste a tía Adriana por ahí? ¿Qué otros discos de Mozart habían? Nada que tuviera relación a nuestra sensibilidad o conocimiento de la música. Más tarde camine para tomar el autobús que me llevaría a la casa de mi viejo amigo. Quien era un citadino de sangre, sus padres eran médicos, sus abuelos vivían en la capital del país como la mayoría de su familia, tenía historias tan peculiares de ciudad que me era imposible no buscarlo para escuchar y recibir algún souvenir. El conductor tenía un aspecto de aun vivir con su mama a pesar de sus 40 años que arrastraba en el tono de su voz y mirada. Sintonizo la radio en la estación mas rockera que hay le subió al volumen, a mi todo me sonaba a Mozart y no porque todo lo relacionara con el si no al revés. Ya toda la música podía causar estímulos singulares a quienes no sabemos leerla de forma literal. Por fin llegamos a donde me tenia que bajar, estaba a dos cuadras de la casa de mi viejo amigo en una sección de la ciudad que se distinguía por su ubicación y nombre pues era similar a cualquier colonia de personas con dinero. Me fumaba un tabaco, el humo de este me recordaba el cabello canoso semi largo de mama, parecía una peluca, quizá como las que uso Mozart. Al llegar a la casa de amigo, me di cuenta que me aburriría mucho tomando café, escuchando jazz y platicando de lo que según nosotros deberían ser verdades universales. Me di vuelta decidido a regresar a casa pero, esta vez contemplaría y fumaría. Camine unos cuantos metros y para entonces había encontrado un árbol que parecía tocar un piano en un callejón sin salida, pensé en Chopin. Prendí otro tabaco al instante que escuche el sonido de un grito articulando mi nombre, voltee a todas partes pero, no reconocí a nadie, otro ejemplo de que este lugar estaba creciendo, antes podía recordar cada rostro que veía en la calle pensando que era una cualidad de mi memoria siendo que eran las mismas personas que veías siempre ahora evidentemente ya no era así, ni tenia buena memoria, ni muchas de las personas que vi de niño seguían vivas o continuaban en este lugar. El reloj de la ciudad esta en la catedral. Resuena a cada hora y con el se teme que la iglesia católica se derrumbe, debajo de su falda blanca muchos se congregan a mirar, otros se esconden con ella a hacer sus placeres. Estoy hablando de la calle central de este lugar, donde hay un parque, basura que se vende, parejas de todo tipo y la iglesia de san marcos que sirve para que despistados se casen, reprimidos se bauticen y tontos tomen fotos no hay nada que me haga pensar por aquí ni siquiera puedo recordar la sinfonía No.40, seguiré caminando. Ya estoy cerca de casa, esta si una zona que valga la pena, se encuentra en el punto mas cercano a la luna, hay cohetes espaciales, una pirámide que parece de yeso, un amplificador gigante. Es un parque. Cerca de ahí lo que llamo el barrio gótico, el cual llamo así como nombro a la nostalgia. Esta debajo de árboles que hacen silencio cuando estas cerca y música cada vez que paso con las manos en los bolsillos. A veces me escondo entre ellos para sorprenderlos hablar de nosotros pero, hoy no. Continuo mi marcha ya sin cigarros, paso de largo mi casa me voy para el puente del sur, sus escaleras me recuerdan a los pianos, a Chopin, el acenso hacia tu recamara, un próximo descenso a la nada y también a Mozart. Los autos reflejan explosiones solares en sus colores cromados hasta que todo se oculta y empieza a llover. Regreso a casa donde no hay un solo lugar seco. He llorado en cada parte de ella y mis sollozos escondidos entre ecos al escucharlos otra vez me hacen llorar, no importa, a donde más podría ir hoy. Las luces están apagadas, el café comienza a hervir, giro el botón de la estufa y puedo ver el reflejo de Mozart en la llama azul que apagándose describe a la lacrimosa. Mama despierta y me dice que vaya a dormir porque estoy muy pálido seguramente enfermare, que no olvide secarme los pies. Encuentro a sobrino escuchando su nuevo disco con la mirada, los oídos perdidos, sus manos queriendo sacar algo del pecho, me acerco a el, trato de sentir su pulso, su respiración pero, no hay nada que hacer. Lo sostengo entre mis brazos le doy un beso en la frente lo acuesto sobre su cama y como un cualquiera que soy comienzo a llorar. Arrastro los pies y llego al cuarto de mama para darle la noticia, ella no dice nada ya no puede, se apoya en mi brazo, la llevo con el y el disco deja de sonar. La familia esta reunida, pasada la medianoche se alimenta de placeres orales, parece año nuevo, es año nuevo me digo. El 11 de enero ya no será lo mismo. El niño que llora al fondo de la funeraria del lado izquierdo del ataúd, es el hermano del muerto, viajó 4 horas desde una tierra de mar solo para venir a despedirse de su hermano, aunque no quería no tenia mas opciones, los muertos no pueden andar entre nosotros pero, aquellos quienes los amaron se mueren todos los días entre nosotros, es claro que cuando se es joven todo pasa rápido incluso el dolor, sin embargo sentí la necesidad de aligerar tal carga al niño. Me acerque a el, lo vi a los ojos cuales estaban rotos, comencé a hablarle del ultimo día de su hermano, de la manera en como lo había visto y como teníamos que recordarlo siempre. Cuando me levante me di cuenta de la obviedad de mi discurso, lo malo que habia sido, cuando lo único que debí hacer era quedarme a su lado, demostrarle que no estaba solo, que yo también tenia que llorarle a su hermano pues nunca mas lo volveríamos a ver y no existe forma de recuperarlo. Hace poco también perdí a alguien por segunda vez en una vida que ni siquiera había terminado, lo que me llevo a cuestionarme esa noche ¿Cuántas veces más la perdería? Dejo de importarme mi sobrino muerto, me retire a casa con un deseo imposible y las manos en los bolsillos. Amanece, el vecino me despierta con el ruido que provoca su viejo coche, no quise llegar al cuarto, ahora sufro porque no pude dormir tanto como esperaba. Existe la marcha fúnebre ya sea en auto o a pie, no importa que clase de lugar sea, los hombres no pueden desperdiciar un momento como este, se termina una vida y todos los demás que quedan de pie se ven unos a otros preguntándose quien será el próximo. Aunque en realidad no lo hagan, solo sea parte de mi dañado cerebro, es muy seguro que mas de uno piensa en el día de su muerte. Tome una ducha, con el deseo de convertirme en espuma de jabón e irme por la cañería o reventar en el aire. Salí del baño mas triste porque la lista de deseos cada vez es mayor y ni uno se cumple. El reloj marca las 3 de la tarde, salgo de casa voy hacia el cementerio tomando la ruta de artistas, brujas y mis demonios. Hacia tiempo que no estaba en tal lugar sin sentir que todo la humanidad podría caberme en un puñado de polvo, voy a regalarme un mejor destino pensé. Me senté frente a las puertas, la familia estaba frente a mí, la marcha se había terminado, el final estaba cerca. Fui parte fundamental de aquellos hombres que llevaron el féretro a su último lugar en el mundo. Lo que me recordó que hay un vació todos los días, que uno de estos puede pertenecerme, tan solo necesito caminar mas y lo encontrare como dar unos pasos en un elevador fuera de servicio. No sabía si darle un sentido cómico a tal idea o soltarme a llorar desesperado igual que todos a mí alrededor al ver el descenso y después la tierra cubrir esa caja que escondía a mi sobrino. Ya no recuerdo más esos días. Septiembre cayo en un rayo que estrujo las ventanas de la casa, mi árbol de mango se quemo, la luz se fue y los vecinos llamaron a ambulancias mas por morbo que en realidad por ayudar. Tuve que barrer la madera quemada al otro día y depositarla en bolsas negras para que los del camión recogedor no la dejaran, mama observaba todo el proceso de mi trabajo, yo me reía, por momentos platicábamos reconociéndonos como un par de viejos, lo que hacia sentir triste a mama ya que se daba cuenta de lo mal que estaba y que no existía una sola cosa que pudiera cambiar tal hecho a pesar de que ella compartiera sus historias conmigo. Hubo una vez que estaba tan deprimido que mama se dio cuenta, salió y regreso con un gato, pequeño, gris, con los ojos verdes. Lo llamamos Wolfang, aunque mama no quería ya que decía que no era un nombre para gato, tampoco podía pronunciar bien el nombre y no se valía que solo yo tuviera derecho sobre el nombre. Designamos el nombre por votación la cual queda empatada en votos, el siguiente paso era sortear el nombre que salió de la urna improvisada que hicimos con una taza para café. El nombre ganador fue Vermin. Ese día por fin me di cuenta que tenia que irme a una verdadera ciudad, mama solo me dio su bendición y me deseo suerte. Bien vague como la saliva de un hombre lobo en luna llena por todo el torrente sanguíneo de carreteras de un país que me debía una lista enorme de deseos. No pude contagiarme de este lugar lo suficiente como para quedarme, lo maldije por ser más común que cualquiera, tome con fuerza mis boletos y subí al camión. |
Tuesday, September 27, 2005
Cara de ogro
Era la noche de muertos, los pocos niños de la colonia hacían ruido como si una multitud de criaturas se acercara, las familias menos tradicionalistas se encerraban y no les abrían la puerta a pesar de sus cantos que luego se convertirían en gritos, lamentos y silencio. Hermano y yo observábamos por la ventana las almas jóvenes que se habían convertido en brujas, zombies, espectros, calabazas, momias, lobos, duendes y vampiros. Como corrían de una casa a otra con bolsas que parecían mágicas pues nunca se llenaban. Creo que eso fue lo hiba molestando a las personas, mas a aquellos que habían otorgado cierta ofrenda, entonces no solo quienes no participaban en la fiesta del día empezaron a cerrar sus puertas dejando a los niños solos con unos pocos padres que los acompañaban. La verdadera celebración había comenzado las calles estaban rodeadas de monstruos que saltaban banquetas, se pegaban entre ellos, gritaban, pateaban puertas y lanzaban maldiciones melódicas para que gente muriera. Hermano y yo estábamos listos con disfraz de personas hecho gajos, hachas, sierras y nuestras caras de ogro. Salimos de la casa por las ventanas que papa y mama pensaron que podían detenernos, aparecimos frente a ellos, gritaron mucho mas, un adulto se acerco a pedirnos que no asustáramos a los niños, solo un agudo sonido se prolongo, los niños no sabían que hacer estaban inmóviles observando como mí hacha estaba atorada en el cráneo del hombre con mascara de esqueleto, hermano se acerco a ellos abrió sus fauces y le arranco la cabeza de una mordida a un zombie. Desmembramiento le llamaron al día siguiente en los medios. Me encontraron uniendo las partes de todos tratando de hacer un monstruo gigante. Ahora estoy solo detrás paredes que no puedo derrumbar pero, sonrió porque hermano huyo llevándose el cuerpo y el corazón de una brujita a lo mas profundo del pantano de esta ciudad. |
Monday, September 26, 2005
12 horas de noche
Pedí un deseo porque así era como mataba el tiempo, mientras esperábamos el cercano amanecer sin decirnos nada sobre los techos. Ya solo éramos tres. La locura invadió a uno de nosotros dejándonos toda la oscuridad que podíamos apreciar. Sabíamos que regresaría o quizá nosotros también haríamos lo que el, pues lo nocturno era tan esperado y se prolongaba apenas como una lluvia soleada. El cielo comenzaba a desvestir su luto anunciado el regreso a nuestro refugio. Arrastrando los pies Kan se perdía y la niebla lo seguía, Eban partía rápido pero, siempre llevando un trofeo que tomaba camino atrás. Decidí no regresar esa vez, imagine que aquel deseo se cumpliría a pesar de lo eminente del amanecer. Trataba de no pensar en el dolor de la luz entrando por mis ojos, sintiéndola sobre mi piel. Como nos habían dicho de jóvenes que aquella energía combustiónaria cada célula hasta hacernos arder desde lo mas profundo despertando a nuestra alma a la cual habíamos renunciado. Seguía pensando que era la mejor forma de dejar todo así que aguarde mientras pensaba en mis cenizas, en como se regarían durante décadas hasta llegar frente a aquel ser vivo que ame, quien las inhalaría para que estuviéramos juntos otra vez. Entonces el sol se posado frente a mi me comenzó provocarme calor y cierto ardor en los ojos que me impedían verlo, solo eso durante unos segundos, después todo fue como la noche. Era cierto que la luz no podía dañarnos aquel mito que de jóvenes habíamos creído era una farsa, también los no vivos podían caminar los días, un conocimiento que Kan y Eban deberían conocer. Comencé a caminar sintiendo cada parte del día, tome vidas de personas que se escondían en las sombras, subí a un puente y observe como la tarde escondía al sol. |
Sunday, September 18, 2005
200
He comenzado a hacerme viejo, juego con lo fantasmas de las paredes que ciertas veces me dan la razón. Tampoco a ellos les agradan las despedidas ese es el resultado de nunca verlos a donde se retiran sin mi. Una vez sentí amor al ver a la pantalla una película donde una niña encontraba herramientas de felicidad que en el pasado habían hecho feliz a alguien más. Entonces te llame para contarte lo que había pasado a pesar de que tú ya habías visto aquel filme. Te amo dije. Yo también te amo, escuche. Podrían hacerme feliz aquellas palabras así que me las guarde en algún lugar seguro para ambos.
Tuesday, September 13, 2005
Monday, September 12, 2005
Sereno
Subía aquella calle empinada desde siempre con su bicicleta al término de su jornada. La transparencia de la noche casi se convertía en madrugada, el inevitable descenso de la luna mordida hacia el este, los iracundos ladridos, el viento en su contra, la iglesia que comenzaba a notarse y las campanadas le decían a Agustín que pronto estaría en casa, que nada vería si pedaleaba mas fuerte pero, las piernas se le entumían y la única calle que le faltaba, justamente la de la iglesia se volvía eterna. Entonces aparecía ella avanzando a su costado como si lo acompañara a casa, Agustín trataba de rezar cuando la escuchaba lamentarse hasta llegar a gritos de total desesperanza. Las luces de las casa en toda esa cuadra se extinguían de forma violenta contrastando con los pocos metros que habían avanzado, estaban a la mitad de la calle y todo estaba en tinieblas.Agustín la había visto tantas veces que ni siquiera apretando los parpados entre toda aquella oscuridad podía borrar su imagen, sin embargo tampoco quería abrir los ojos porque cada vez que lo hacia sentía que la oscuridad le caía encima y que aquella mujer se acercaba demasiado. Siempre pensó que solo era parte de su miedo la idea de que ella casi lo tocaba pero, de saber la verdad, Agustín talvez hubiera muerto y también habría entendido todo. Las campanas volvían a escucharse como si señalaran cuanto tiempo debía seguir Agustín, pues la próxima vez que sonaran, si el aun no podía llegar a la siguiente calle entonces algo le seria arrebatado.Sentía que el frió cristalizaba sus huesos y que si presionaba más podría convertirse en mil pedazos. La cadena no quería girar las llantas, todo parecía seguir estático, sus ojos estaban mejor adaptados, constantemente la veía y al hacerlo notaba una mueca en su rostro que se confundía con una sonrisa en su semblante tan opaco de vida. La mujer comenzó a alejarse como siempre lo hacia cada vez que Agustín comenzaba a sentir que pronto moriría, la calle se terminaba y ambos volvían a su hogar solos. Familia muerta Su cuerpo descansa boca abajo con los brazos extendidos, enrollaron en su cabeza alambres de púas, murió sobre un viejo colchón que absorbió su sangre toda al noche.El adolescente sentado en la mejor posición para ver y entretenerse tiene la cabeza enterrada a la pantalla del televisor, su cuerpo muerto todavía tiene espasmos de la electricidad recorriéndolo a través. Mama fue ahorcada con un torsal de oro y sus figuras paganas, no sufrió. El anima de la muerte es un Mi menor que no se detiene en la estancia, una señorita escuchaba Barroco y su cuerpo que mutilaban. La mascota de la casa se enterró a si misma de la vergüenza. |
Saturday, September 03, 2005
Lullaby
…y de ahí, la luna extendida a sus anchas va convirtiéndonos en simples recuerdos. Luís Daniel Pulido Es el mismo hogar viejo que a veces olvida. Un ratón se curte de aceite dentro de una botella, las cucarachas bailan en los sartenes, nada se escucha alrededor, un viejo se toma con su mano izquierda tapándose la boca, sus ojos están fijos en ningún punto haciéndose preguntas, camina en círculos sin detenerse todo el día. A veces los días se le olvidan en sentarse a buscar en un cuaderno lleno de nombres que ha escrito durante meses, el de ella. La misma imagen de fotos clavadas a las paredes le susurra cuanto la amo, entonces ve la puerta del cuarto semiabierta, se acerca, apenas lo que alcanza a ver le basta para continuar preguntándose, llenarse de miedo, olvidar lo que hace unas horas aquella imagen le confeso y dormir. Un agudo dolor en el estomago lo hace despertar, le lleva media hora encontrar la cocina y darse cuenta que no hay nada para poder remediar su hambre, comienza a reírse a carcajadas hasta quedar tirado en el piso de tanta ironía. Hay un cadáver femenino sobre la cama de aquel cuarto. Es una anciana hermosa que no olvida estar muerta, pero todas las noches sigue cuidando de aquel viejo y recordándole a su enferma mente todo lo que vivieron pues así lo prometió. Todos los días 19 de un mismo mes el viejo llega al cuarto sin saber que día es, cambia de ropa a la anciana y la ve completamente hasta que llega la noche, entonces la luna siempre esta llena, cae sobre ellos, recuerda quien es ella, su nombre y le promete no olvidarlo. |
Saturday, August 27, 2005
Poe
Saturday, August 20, 2005
Recuerdos de hace un siglo
Todos escuchan como pides un deseo y se apagan las luces, ese día el mejor regalo fue un pececito naranja, que luego se comió mi gato pero, el pez tuvo la culpa, fue el quien salto hacia donde no había mas pecera y el gato apenas y lo vio salado en el piso, lo tomo con sus dientes fríos y enconosos, el sabor a dulce acaba con la imaginación. Era lunes y tome mi combi, desperté dentro del camino, cepille mis dientes, busque mis drogas, no hice la tarea, tome un arma, un beso viejo antes del adiós, ni doble las sabanas, no quería dejarte, la misma mochila, 19 de febrero, ya casi termina de llover, tres tristes líneas, me acerco a tu casa, ya no sigues aquí, las calles se volvieron viejas y mi mano izquierda se desgarro por no poder acariciarte. |
Lunar
Me revolcaba sobre mi hueca cama por culpa de la luna llena, todos mis órganos me dolían de estar reagrupándose. Con extraños y susurrantes truenos que se aparecían para provocarme miedo, mis ojos se irritaban hasta volverse redondos. Era cubierto de rojo, un color que crecía en mí hasta provocarme llagas, me mordí la lengua del dolor que no soporte atravesándola con dientes que se habían vuelto poderosos. Huí de mi casa al escuchar aquel aullido. Perseguí aquel olor, su sabor, la sonrisa perfecta, ese pelaje negro, la lujuria de sus ojos, su hambre y al final la encontré junto con toda la manada y su pareja alfa. |
Solo apartado del Sol
Alguna vez de niño perdí un juguete debajo de mi cama. Espere por días hasta que tuve la necesidad de volver a jugarlo entonces con valor metí mi brazo sin mirar. El piso era frió y sentía que miles de insectos se adherían a mi piel aguante buscando de esa manera unos segundos y retire mi brazo, mi respiración por supuesto que estaba agitada, tenia miedo, sudaba frió, mis ojos estaban desorbitados y mi hermano que me había visto desprendió una mueca de carcajada. Fui por cerillos y al llegar a la cocina me caí, estuve sentado sobre el mismo piso sujetándome la rodilla izquierda con ambas manos hasta que la ganas de jugar volvieron, me puse de pie para tomar la caja de cerillos color amarillo con una foto al reverso de algún coche clásico en ese instante recordé que ese era el juguete que había perdido. Espere a la tarde para que al llegar mi tío pudiera robarle su encendedor mientras me entretenía leyendo títulos de canciones en discos de acetato y cassetes de mis hermanos. Cuando llego aquel hombre de complexión delgada que era mi tío, lo seguí hasta su cuarto, no tardo mucho en dormirse, entonces aproveche para sacar de su pantalón la cajetilla de cigarros donde siempre ponía su encendedor junto a tres cigarros. Regrese a mi cuarto y me arrastre debajo de la oscura cama buscando, cuando mi mano comenzaba a quemarse por culpa de aquel usado encendedor, lo apagaba y me quedaba en tinieblas pensando en luz. El encendedor volvía a estar frió después de lo que creía era un minuto de espera. Halle un pedazo de hoja de cuaderno que me llamo la atención porque parecía que tuvo la forma de alguna figura de papel, lo tome extendiéndolo y encontré palabras, enunciados, un texto completo acerca de mi vida, de cómo seria, lo que tenia que hacer, lo que perdería, lo que nunca tendría, halle la descripción de mi amigo imaginario siendo solo eso un retazo de idea de quien había escrito todo eso. Muchas cosas de las que leía no me gustaban así que regresaba todas las tardes debajo de mi cama a borrarlas y escribir otras mejores pero, tan solo era un niño así que fui destruyendo todo lo que tendría en esta realidad convirtiendo toda mi existencia en imaginación usando como excusa para que mis padres y hermanos no sospecharan, la mentira de que tenia un amigo imaginario que salía del muro a jugar conmigo. Hasta llegar a ser adulto y comprender que me convertí en el niño que escribía de otra vida solo detrás del muro. |
Friday, August 05, 2005
ellos como el muro: fragmento
Cada mañana sin lluvia caminaba hacia la casa de Diluvio a cerciorarme de que aun vivíamos, a veces nos gustaba acompañarnos y muchas otras nos detestábamos tanto que pasaban años sin tener una conversación, tal vez la escasez de lluvia había logrado que las calles por donde vivía se volvieron fáciles de caminar obligándome a visitarlo y como no había nada mas que hacer platicábamos, de nada pero, nos volvíamos a reconocer.En la parte de atrás de su casa hay una piedra y un árbol.